Con la nueva ofensiva sobre la Justicia, la tensión política se traslada al Congreso

Con la nueva ofensiva sobre la Justicia, la tensión política se traslada al Congreso

El presidente Alberto Fernández ratificó el lunes ante la Asamblea Legislativa la necesidad de aprobar la reforma de la Justicia Federal y la del Ministerio Público Fiscal que hoy están frenadas en Diputados, al tiempo que anunció el envío de un proyecto para crear un tribunal de arbitrariedades intermedio que le quitaría poder a la Corte Suprema. Todas las miradas pasan ahora al Congreso, donde la oposición de Juntos por el Cambio se mantiene firme en el rechazo a la ofensiva oficialista contra la Justicia, y algunos posibles aliados del gobierno no dan señales de apoyo.

Luego del discurso presidencial, el Ejecutivo comenzó a reactivar los mecanismos de presión en el Congreso para avanzar con las reformas de los distintos estamentos del Poder Judicial .

La Reforma Judicial, que licuaría el poder de los 12 juzgados de Comodoro Py que llevan las principales causas de corrupción K, fue aprobada por el Senado en agosto pasado y desde entonces quedó estancada en la Cámara Baja. La reforma del Ministerio Público, que apunta a reducir el número necesario de votos para designar y destituir al Procurador General de la Nación, siguió el mismo camino en noviembre.

Con la resistencia de Juntos por el Cambio ya planteada, el gobierno no consiguió desde entonces el apoyo de aliados habituales o circunstanciales para dar sanción definitiva a los proyectos. Aunque no se manifestaron públicamente, desde el lavanginsmo indicaron extraoficialmente que mantendrán ahora la misma postura que produjo que las iniciativas quedaran frenadas en Diputados. Algo similar dejan trascender los peronistas cordobeses.

Se vienen duras negociaciones y fuerte tensión en el Congreso. En pleno año electoral, los proyectos judiciales del Ejecutivo -y la idea de crear una comisión bicameral para investigar a los jueces- pegan fuerte en la parte del electorado que buscan retener el lavagnismo y el peronismo federal, fundamentalmente el que responde al gobernador cordobés Juan Schiaretti.