Cómo pagar sin efectivo para evitar contagiarse de coronavirus

Al momento de pagar la tecnología es un aliado clave para enfrentar al enemigo invisible

Por Rubén Ramallo

Uno de los mayores temores que tenemos todos quienes estamos en cuarentena es contagiarnos el coronavirus a través del contacto con personas o elementos infectados.

Para el primero de los casos las medidas dictadas por el Gobierno a través del DNU son muy claras y conocidas, pero cada día crece más la preocupación por el denominado contacto social. Es decir, aquel que se puede producir, por ejemplo, por la manipulación de objetos infectados, como por ejemplo billetes.

En tal sentido, la tecnología actual es de gran utilidad para evitar su uso. Sobre este punto, el primer escalón de la escala es la tarjeta de débito, ya que además de proveer de efectivo, que es lo que se quiere evitar, permite hacer las compras en un universo cada vez mayor de comercios, aunque siempre está el riesgo del contagio por el pase de manos.

Algo similar sucede con las tarjetas de crédito, por lo que muchos usuarios están apelando al uso de guantes descartables en el momento de utilizarlas y a la desinfección posterior del plástico.

Sobre este punto, sería interesante que las grandes cadenas de retail copien  lo que se hace en otros países, en los que es el cliente el que pasa la tarjeta en el POSnet, sin intervención del cajero.

Una alternativa superadora son precisamente las recientemente promovidas tarjetas “contactless”, pues funcionan, como su nombre lo indica por el solo hecho de acercarlas al punto de cobranza.

Más allá de estas opciones, algunos supermercados le están buscando la vuelta al tema, ya que ofrecen canales de compra en los que la compra se hace previamente vía web y se entrega el pedido a domicilio o incluso directamente en el auto del cliente. Aquí la novedad es que el pago lo realiza directamente el supermercado, sin usar terminales, validando los datos de la tarjeta, sin necesidad de manipularla.

Pero sin duda la mejor opción es el uso del denominado Código QR, ya que el mismo permite evitar no solo el uso de efectivo, sino también la manipulación de tarjetas.

Los códigos QR son una versión superadora de los códigos de barras, que permiten abonar al escanear una imagen, sin ningún tipo de contacto entre el cliente y el comercio, lo cual es ideal en épocas de pandemia.

Lo único que se necesita es bajar una app, linkear alguna tarjeta de débito o crédito y ya en el negocio, solo hay que escanear el código  y luego, directamente elegir la forma de pago.

Para los comercios, la ventaja más evidente es que les evita tener que disponer de un terminal de cobro convencional para recibir el dinero de sus ventas.

Aún con anterioridad a la pandemia, las empresas líderes del sector esperaban un crecimiento exponencial para esta año de los volúmenes operados, pero en estas circunstancias, ya consideran que sus estimaciones han quedado cortas.

Una de las compañías líderes estima que cuenta con más de un millón de usuarios, es decir la mitad de los que bajaron su app, con más de 700.000 comercios adheridos.  Un gran aporte en momentos en los que la tecnología se convierte en un aliado clave para vencer al enemigo invisible.