Ciberseguridad como factor de impacto social e inclusión financiera

Ciberseguridad como factor de impacto social e inclusión financiera

La ciberseguridad se mantiene en tendencia durante la pandemia y en particular en cuestiones sociales. El ataque de Twitter a cuentas verificadas, ocurrido el 15 de julio de 2020, utilizó viejas tácticas de ingeniería social. El impacto en el aspecto social se convirtió en un área sensible de las actividades relacionadas con la ciberseguridad. NotiPress entrevistó a diferentes actores relevantes del mercado de América Latina para conocer las opiniones en cuestiones de inclusión financiera.

Sebastián Stranieri, CEO de VU Security, firma enfocada en la prevención del fraude y protección de identidad, compartió por videoconferencia que, de los principales ataques recibidos por las firmas alrededor del mundo, se hizo mediante técnicas de ingeniería social en redes sociales. El especialista explicó, los hackers se integran en los reclamos de los usuarios a las empresas y solicitan datos personales para luego explotar o vender esta información. La situación en tiempos de Covid-19 ha generado muchos cambios y una adopción abrupta de herramientas digitales y coordinación remota, esto es aprovechado por los ciberdelincuentes.

Por otro lado, Diego Bekerman, general manager en América Latina y el Caribe de Microsoft, definió el escenario que vive el mundo durante la pandemia: “la regla era lo presencial y la excepción era lo remoto y hoy estamos en un mundo donde todo es remoto“. La exposición de las empresas reveló la importancia de fortalecer las estrategias en el terreno de la ciberseguridad. Muchas firmas no tenían una adecuada planificación ni presupuesto para sus planes de defensa cibernética.

IDG Research recogió datos mediante una encuesta afirmando el 40% de las empresas tuvieron algún tipo de impacto durante la pandemia, en tanto que el 25% tuvo consecuencias significativas y un 8%, críticas. Asimismo, un estudio de la firma consultora sostiene, el 41% de las empresas incrementará el presupuesto en ciberseguridad en tiempos de pandemia.

Capacitación dentro de las organizaciones

Para Miguel Rodríguez Beltrán, gerente del centro de excelencia en Assetel y especialista en tecnologías WatchGuard, destacó durante una entrevista exclusiva que más allá de la adopción de tecnologías cibernéticas, es importante las rutinas de entrenamientos, tanto en lo técnico como también para personal con funciones ejecutivas.

Ricardo Bueno, cofounder y CTO del neobanco digital Flink, ilustró la arista no tecnológica que puede dejar al descubierto a una firma, “si alguien se descuida, platica y dice cosas o tiene una mala educación en cuanto a la seguridad de herramientas de trabajo se convierte en un punto donde nos podrían hacer daño“. Ante esto, el ejecutivo explicó, la firma fintech cuenta con capacitaciones permanentes a colaboradores en cuestiones de ciberseguridad y en particular con aquellos de atención al cliente. La clave, según Bueno, es apoyar al trabajador en la creación de consciencia de otros elementos a tener en cuenta a la hora de cuidar la información.

La startup mexicana Creze, una empresa de servicios financieros enfocada en el uso de tecnologías para el análisis de riesgos crediticios, afronta dos desafíos con impacto social. Bernardo Prum, director de operaciones, explicó a NotiPress, la compañía debe evaluar las condiciones para estimar el riesgo de otorgar un crédito pero también deben validar que quién solicita, es quien dice ser.

Entre las innovaciones utilizadas, Creze adoptó el reconocimiento de voz como un método automatizado y en tiempo real que le da información de si un cliente está siendo honesto con sus respuestas, a partir de la modulación de la voz. A la hora de justificar la confiabilidad de los mecanismos de seguridad, Prum lo resume, “podemos ser más seguros y ofrecer una mejor experiencia para el cliente“. La firma gestiona préstamos de manera 100% digital y no tiene sucursales de atención al cliente. El director de operaciones reconoce la complejidad entre seguridad y facilidad de uso de cara al usuario.

Cuando la dificultad de cara al usuario afecta la operación, las firmas fintech como Flink o Creze, ponderan la inclusión financiera como herramienta diferenciadora y adoptan estrategias de ciberseguridad, para lograr un impacto social positivo en los usuarios, sin demeritar la seguridad y confiabilidad del negocio; un elemento aún desconocido por gran parte del sector bancario tradicional.

Fuente: El Economista.Es