Cesario, presidente de ABA: “Las fintech, no reguladas por BCRA, operan en condiciones ventajosas”

El presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Claudio Cesario, cuenta que esta organización, creada en 1999 y compuesta por 22 entidades de origen internacional que operan en el país, buscará desarrollar un mercado de capitales local que proteja de los “cambios de humor” de los mercados internacionales.

Asimismo, apunta duramente a las fintech, acusándolas de que operan de forma ventajosa al ofrecer productos y servicios no regulados aún por el BCRA. Además, no descarta la aparición de más bancos digitales, y alerta que pueden haber nuevos acuerdos o alianzas estratégicas entre bancos y firmas tecnológicas para afrontar este cambio en la forma de vida.

Por Mariano Jaimovich


-¿Cómo se encuentra hoy el sistema bancario?
-Del año pasado, que como consecuencia de la peor sequía en mucho tiempo y los cambios de tendencias en el mercado internacional producto de la guerra comercial entre los EE.UU. y China se formó lo que pudo ser la tormenta perfecta, el sistema bancario salió fortalecido ya que se cumplieron todos los compromisos asumidos, sin cosas raras ni recetas del pasado como cepos o controles cambiarios fortaleciendo la confianza con los depositantes, confianza que es el principal activo de los bancos.
Hoy los plazos fijos en pesos del sistema superan el billón de pesos y la tendencia se mantiene creciendo, aunque en menor medida que la inflación.

-En base a ello, ¿cuáles son los objetivos a plantear?
-Para que la tendencia se mantenga durante este año electoral, por ende, en medio de un ciclo volátil, es fundamental que podamos recuperar el valor de nuestra moneda, y para eso es condición necesaria que el rendimiento que obtengan los depositantes sea positivo frente a la inflación. Es decir, es importante que se entienda que para que el sistema bancario crezca y aumente la oferta de créditos debe crecer y aumentar la base de los depósitos en pesos, que son la materia prima de los créditos.
El objetivo de máxima es que el ahorro se canalice a través del sistema bancario, que es el institucionalizado, y no que desaparezca o evapore por canales informales. 

-¿Qué aspectos debe encarar el sector de forma urgente?
-No podemos perder más tiempo y es necesario trabajar para desarrollar un mercado de capitales local que nos proteja de los cambios de humor de los mercados internacionales. Aunque incipiente, pequeño y tal vez con errores, Argentina lo tuvo y lo destruyó con la nacionalización de las AFJPs, ya que a diferencia del resto de los países de la región se quedó sin inversores institucionales de peso.

-El mercado bancario es cada vez más competitivo, ¿qué aspectos y particularidades están observando?
Los bancos operan y compiten entre sí en un ambiente que es el más regulado del país. No sólo por la normativa del Banco Central, que es nuestro regulador natural, sino que también deben cumplir y observar normas específicas de la UIF, la Comisión Nacional de Valores y muchos otros reguladores. Sin embargo, la competencia entre los bancos por la oferta de productos y servicios regulados (y reitero regulados), que es lo que la OCDE define al momento de considerar la inclusión financiera, es altísima y en un plano de igualdad.

Así, lo que hoy observamos es la aparición y crecimiento de jugadores tecnológicos o fintech que ofrecen productos y servicios no regulados aún por el BCRA y que, por ende, operan en condiciones ventajosas, sea en términos de costos, exenciones fiscales o beneficios que no tienen las cuentas bancarias, que esperamos sean subsanadas a la brevedad para poder competir en condiciones de igualdad con los nuevos jugadores. La competencia es sana cuando los jugadores lo hacen con el mismo reglamento.

-¿Qué aspectos los diferencian y cuáles suman de las fintech?
-Aún con todos estos beneficios, no vemos que las fintech que otorgan créditos trasladen los mismos a sus clientes, las tasas que ofrecen son mucho más altas que las del sistema bancario tradicional.

Lo positivo de su aparición es que, como todo lo nuevo, operó como un revulsivo que intensificó las inversiones y desarrollos tecnológicos de todos los bancos hacia al nuevo modelo de negocio que se viene entre la banca tradicional y la virtual. Por eso no descarto la aparición de más bancos digitales, ni acuerdos o alianzas estratégicas entre los que provienen del mundo tecnológico y los bancos para capturar y fidelizar a los clientes actuales y futuros. 


-¿Qué cambios están viendo en las operatorias en este año electoral?
-Los plazos fijos en pesos crecen o se han mantenido. Hoy, aún con la volatilidad del tipo de cambio observada, el dólar está en $45, el mismo valor que hace casi dos meses. Por eso, no vemos cambios de tendencia ni dolarización de carteras que puedan preocupar. Para ello, fue muy positivo que el FMI le diera poder de fuego al Banco Central, por eso, aún cuando todo es dinámico, se tendrán que monitorear las tendencias del público conforme se vaya atravesando las Paso y el proceso electoral en general. 

-¿Qué análisis realiza del momento actual del país?  
-En ABA pensamos que es necesario, y agrego casi obligatorio, que los que pretendan asumir la presidencia de la nación definan y expongan qué piensan respecto del plan o programa que quieran implementar sobre algunos de los temas que señalé antes: tasas pasivas, libre mercado de cambios, desarrollo del mercado de capitales, entre otros aspectos.

-¿Cómo se adaptan al año electoral y a la crisis económica?
-El sistema bancario comparativamente con el resto de los sectores de la economía debe tener uno de los ratios de eficiencia más altos del país. Por lo tanto, tratamos de adaptarnos a las situaciones complejas aumentando o manteniendo dicho ratio.-