Los Rock Stars del mercado II

Por Dionisio Bosch

Si algo caracteriza  a los “Rock Stars” económicos es su ego, y nada satisface más ese ego que poder alardear de un número importante de acólitos en Twitter, la plataforma en donde “todos nos vemos”.

Si bien la del pajarito no es la más utilizada por el 76% de los argentinos que recurren habitualmente redes sociales (solo 32% de estos usuarios digitales lo hacen, frente al 68% de Youtube, 67% de Facebook y WhatsApp y 42% de Instagram), el perfil de quienes operan en ella la vuelve especialmente interesante (ocupa el tercer lugar en cuanto a ingresos publicitarios). Con una edad promedio claramente superior a la media mundial (53% menores a 33 años, en el mundo el 74% es menor a 25 años), preeminencia de varones (en el mundo superan las mujeres en 6%, en Argentina más del 60% son hombres) y una altísima concentración en la Ciudad de Buenos Aires (en segundo término la provincia, luego Córdoba y Santa FE), el lugar que ocupa twitter entre nosotros es algo diferente a lo que ocurre en otras partes del mundo, convirtiéndose en el medio favorito para la difusión de información entre la gente de un nivel socioeconómico alto (los niveles medios y bajos tiende a utilizarla más como un mecanismo de comunicación).

En nuestro comentario de abril vimos que casi un cuarto de los usuarios verificados a nivel mundial son “comunicadores”, generando más comentarios per cápita que cualquier otro rubro, y que utilizaba la red tanto para difundir sus ideas como para fuente de información y para acumular seguidores como forma de sopeso del éxito personal. Esto no ha escapado al mundillo de consultores económicos locales que aún mas que en otros lares la han convertido en su canal favorito de comunicación con “el público”, convirtiendo la caza de “followers” en un concurso para ver quién es el mayor “Rock Star” del firmamento económico argentino.

El analisis

Pero así como nos sirve para identificar quienes son los favoritos del público, twitter nos permite “pispear” ciertos cambios sociales en el tiempo, a nivel de quienes usan esa plataforma. Esto es especialmente interesante, ahora que estamos en pleno tiempo electoral y tras el crack de las PASO la economía ha vuelto a centro de la escena. 

Como hace cuatro meses, identificamos los 100 principales referentes mediáticos económicos del país –economistas o periodistas económicos del sector privado- con cuenta en la red del pajarito, filtrando sus seguidores con “fakers.statuspeople.com”, para segregar las cuentas inactivas y los “bots”, obteniendo un resultado más realista sobre el número de followers (en promedio el 26.8% fueron fakes , 36.9% usuarios inactivos y 36.3% reales –un leve incremento respecto a abril-). De estas nos quedamos los 40 “twiteros” con más de 6.000 seguidores “reales”

Ganadores y Perdedores

Con la salvedad de tener que lamentar la muerte de Aldo Pignalelli, estos cuatro meses han sido buenos para nuestros 40 principales economistas tuiteros que alcanzaron 1.070.689 seguidores, 147.000 más que cuatro meses atrás (el seguimiento medio subió 17% a 17.462 followers). 

Como a fines de abril el “King” indiscutido de las redes es sin ninguna duda Jose Luis Espert que sumó 22.080 seguidores “reales” alcanzando los 155.020, lo que demuestra que su incursión en la política no lo ha dañado. De lejos le sigue su “príncipe” Javier Milei que con 15.040 nuevos fans ya llega a los 92.460, y en tercer lugar Maximiliano Montenegro con 4.200 adicionales que lo llevan a 57.000. Esto no dice mucho, pero el que el incremento de Jose Luis en estos 120 dias  ronde 17%, la del más “extremista” Javier 19% y la del “progre” Maxi un escueto 8%  -en promedio los 40 tuvieron un incremento de 15% en el número de seguidores- comienza a sugerirnos algo.

En la incorporación efectiva de hinchas, la corona de nuevo es para Espert con 22.080, seguido de cerca por Roberto Cachanosky con 18.388 y luego Martin Tetaz con 17.424. En la otra punta, quien más fugas experimentó fue Claudio Zuchovicki con 2.854 acólitos menos, acompañado por Carlos Burgueño y sus 2.150 fugados y Santiago Bulat con 1.456 menos.

Cuando ordenamos el firmamento económico en función del incremento porcentual de followers, vemos a Guillermo Nielsen al frente de todos, que –vinculación a Fernandizmo mediante- con un crecimiento de 65% alcanzo los 26.788. Algo más atrás, Cachanosky quien incrementó 49% su cofradía alcanzando los 56.188 y en el tercer lugar con 48%, Tetaz llegando a 53.694. En el otro extremo vemos a Carlos Bugueño quien sufrió un éxodo de 15% de seguidores quedándose con 12.506 adeptos, Claudio Zuchovicki quien perdió el 9% de sus fieles restándole 29.444 y Santiago Bulat que con 7% menos alcanza los 18.304.

En cuanto a subas y bajas en el ranking, los saltos más grandes fueron para Fausto Spotorno (15.050 followers) quien avanzó 7 puestos del 29 al 22, Christian Buteler (13.938) también con siete pasando del 32 al 25 y Gustavo Neffa (9.135) que salto 6 lugares del 39 al 33. En un sentido opuesto, los que más retrocedieron fueron Ramiro Marra (11.565), siete escaños del 25 al 32, Carlos Burgueño, del 21 al 28 e Ignacio Olivera Doll (12.424), 6 pasando del 23 al 29.

De aquí algunas observaciones: a) el número de seguidores preexistentes -sean pocos o muchos- no influencia en la capacidad de ganar o perder nuevos, b) la exhibición política podría ser beneficiosa en algunos casos -en otros no: Martin Redrado redujo 4% el número de fans, Ramiro Marra perdió 4%-, c) se premió el conocimiento sobre la capacidad de comunicación, d) los grandes cambios de posicionamiento ocurrieron entre twitteros con menos de 15.000 seguidores y e) el público de twitter habría estado demandado posicionamientos claros y de ser posible “de derecha”.

Para corroborar esto último y aunque fuese políticamente incorrecto, subjetivo, a costa de ser injustos, equivocarnos o enojar a más de uno, como en el trabajo pasado decidimos catalogar a los comunicadores en función de nuestra percepción sobre su posición y orientación ideológica en “derecha”, “izquierda” y “vergonzantes/progres”, a fin de determinar las áreas de influencia. Los 20 del primer grupo con un promedio de 31.200 seguidores incrementaron 19% el número de seguidores, los 6 del segundo, con un promedio de 18.800 lo hicieron 7% y los 14 del último con 22.500 lo hicieron un 11%. Es interesante que también como en la vez anterior, la media de seguidores de los “influencers” de izquierda y los vergonzantes (19.000 y 17.500) fuese superior a la de los “de derecha (14.000) lo que achacamos a la existencia de una red informal, en la cual de manera casi endogámica se invitan y citan permanentemente unos a otros  reforzando la posición del grupo, a costa de poner un techo a su crecimiento. Nos vemos en cuatro meses.