Bonos en dólares bajo legislación local tendrán igual trato que los bonos extranjeros

La reestructuracion de la sostenibilidad de la deuda implica par el Gobierno no solo el acuerdo con acreedores externos, sino también lograr encarar la reestructuración de la deuda en dólares bajo legislación local.

La deuda total en dólares bajo ley argentina asciende a u$s46.200 millones, Compuesta por bonos Par y Discount emitidos en los canjes de 2005 y 2010, distintas series de Bonar y Letes en dólares que todavía no fueron canjeadas según cálculos de Lucía Pezzarini, economista de Ecolatina.

El Gobierno pretende darle a los tenedores de estos títulos un tratamiento equitativo a los acreedores que tienen bonos con legislación extranjera.

Esto quiere decir que, luego de que se hayan definido y pulido los términos de los nuevos bonos que Economía le dará a los inversores extranjeros que ingresen al canje, buscará repetir esas condiciones para los tenedores de títulos en moneda extranjera que se rigen por ley local. La intención oficial es reestructurar todos los títulos: Par, Discount, Bonar y Letes.

Apuestas

La estrategia oficial contempla varias líneas para alcanzar la estabilidad macroeconómica. Por un lado, lograr la sostenibilidad de la deuda a través de un acuerdo con los bonistas extranjeros. Por otro, reestructurar la deuda en dólares bajo legislación local.

Y una tercera apuesta es la normalización de la curva en pesos. Por eso, en el calendario del Ministerio de Economía hay varias fechas: la presentación de las enmiendas ante la SEC; las subastas de los u$s1.500 millones entre agosto y noviembre que permitan canjear títulos en pesos; y la reestructuración de la deuda en dólares en moneda local.

Todas están encadenadas y forman parte, según fuentes que conocen la estrategia financiera del Ministerio de Economía, de una misma idea. El foco está, aseguran, en construir la confianza necesaria para vigorizar el sistema financiero local a través del fortalecimiento de la moneda local. Algo que el ministro llama “soberanía monetaria”.

Fuente: Ámbito