Boggiano: por qué es el mejor momento de invertir en oro

Estoy entusiasmado con lo que está pasando con el oro. Las últimas semanas no han sido fáciles para quienes operamos en la bolsa de los Estados Unidos. La volatilidad, la incertidumbre y los cambios de humor del mercado traen nerviosismo entre los inversores.

Por Miguel Boggiano, CEO de Carta Financiera

A mi personalmente hay algo que me tiene muy preocupado y contento a la vez. Me preocupa que el mercado empezó a festejar las noticias malas como si fueran buenas, y eso siempre termina muy mal. Quizá no queda bien que lo diga, pero me pone muy contento porque estos son los mejores momentos para ganar plata de verdad. Y yo lo voy a aprovechar al máximo.

El día viernes se conocieron datos de empleo en los EEUU que fueron muy negativos, pero Wall Street lo tomó como una confirmación de que la Fed bajará las tasas de interés. Y, ¿saben qué? Una baja de tasas de interés es como ponerle NAFTA DE AVIÓN para el oro…

¡Parece tan ridículo! ¿Ignoran que las últimas veces que la Reserva Federal empezó a bajar las tasas de interés fue justo antes de fuertes recesiones? 

En primer lugar, si vienen siguiendo el precio del oro se habrán dado cuenta que en los últimos 10 días tuvo una subida del 5%.

Esto no es algo que deba llamar especialmente la atención. El oro ha sido considerado históricamente como un refugio de valor en momentos de incertidumbre. Tenemos la guerra comercial con China que sigue escalando y como si eso fuera poco, ahora Trump abrió un frente nuevo con México.

Sin embargo, creo que es necesario que hagamos una mirada un poco más profunda. Y entiendo que si no preparo algo contundente, muchos se van a perder esta gran oportunidad que yo personalmente no estoy dejando escapar.

Al respecto, les comento que la relación entre los precios del papel moneda y los metales preciosos siempre ha tenido que ver con la oferta relativa de cada uno de ellos.

Mientras que la oferta de oro crece de manera lenta y estable, en los últimos años tuvimos una verdadera explosión de la oferta del papel moneda mediante los programas de estimulación monetaria (quantitative easing) y tasas de interés cercanas a cero.