BMW Serie 3 330i, confort y agilidad en buenas dosis

En los últimos tiempos las marcas comunican que las tendencias apuntan al segmento de los Sport Utilities (SUV) .

Pero la realidad nos indica que no todo es tan absoluto ya que todavía existen varios modelos tradicionales que siguen resistiendo este cambio con mucha salud y se mantienen como los clásicos que nunca pasan de moda. Hablamos de autos que con el correr de los años fueron adquiriendo un significado particular y que pesan muy fuerte en la participación de las ventas.

Uno de ellos es el BMW Serie 3 que acaba de lanzar en la Argentina su séptima generación y que llega por el momento en una única versión (330i). El Serie 3 creció en dimensiones con respecto a su antecesor y su imagen frontal es uno de los cambios que más se destaca. Apenas uno se sienta al volante es notable cómo se percibe el aumento en las dimensiones al igual que todos los cambios que hay adentro que son muchos: plancha, consola, comandos, salidas de ventilación, tablero, etc. Atrás también gano en espacio aunque la plaza central no es del todo cómoda.

Entre las innovaciones que nos llamaron la atención se encuentra el estacionamiento asistido con un particular sistema de retroceso que reproduce los últimos 50 metros recorridos sin intervención del conductor. Ideal para quienes se les hace dificultoso maniobrar en espacios trabados. También incorpora el comando por voz que se activa a la expresión de usuario “Hola BMW” (o cualquiera que elija el propietario) que permite interactuar al estilo del Siri de Apple.

Si bien manejarlo en ciudad es fácil, se destaca mucho por su agilidad en la ruta en donde afloran sus virtudes, con un gran aplomo deportivo pero a la vez con un destacado confort de marcha. Es para ponderar el motor 2.0 naftero con turbo por la eficacia, especialmente por la contundente entrega de potencia, con abundantes 258 caballos. En seguridad se luce con el control de crucero adaptativo que se lo puede utilizar hasta 210 km/h.

Revista Noticias