Beldi: por qué el impuestazo al dólar posterga la vuelta del consumo

Por Luis Beldi

El mundo no se queda quieto esperando captar la inmensa masa de dólares que tienen los argentinos en el exterior y que fueron blanqueados. Los que dieron ese paso se sienten traicionados por el aumento de la tasa de Bienes Personales.

Para el Gobierno el impuesto es una condena porque acabó con la bala de plata que significaban para la Argentina los blanqueos. En el futuro no solo no habrá blanqueos, sino que ya hay gente escondiendo sus bienes personales o deshaciéndose de ellos.

Muchos están averiguando sobre los trámites para conseguir la nacionalidad paraguaya, algo que el vecino país les promete en pocos días y los eximirá de pagar 2,5% de sus activos en el exterior.

En Uruguay, prometen un tratamiento similar para los que depositen en sus cuentas USD 1,6 millones.

No faltan los que alquilan sus propiedades en Punta del Este todo el año por un valor que representa lo que cuesta enero y la mitad de febrero. El que hace esa operación puede disponer de la propiedad todo el año si se hace cargo de los impuestos, gastos y expensas. No hay demasiados interesados en cargar con esta cruz.

Pero los argentinos que observan con satisfacción este movimiento, no se dan cuenta que mientras espían la casa del vecino un tren les está ingresando en el jardín.

Al elevar al mínimo no imponible por debajo de la inflación, el dinero que les colocarán en el bolsillo a través de bonos o futuras paritarias, será alcanzado por el Impuesto a las Ganancias. Por eso limitaron el bono para los empleados púbicos. Solo lo cobrarán los que ganan no más de $ 60 mil mensuales, alrededor de 200 mil personas.  Si no hacen horas extras y no reciben nuevos aumentos, este bono los hará pagar alrededor de $ 200 mensuales de impuestos a los solteros. Los aumentos futuros elevarán esa cifra a niveles que puede llegar a costarles hasta el equivalente al medio aguinaldo.

Así, sorpresivamente quienes se creyeron los beneficiarios del plan, integrarán el bando de los solidarios.

Ni hablar de la provincia de Buenos Aires donde los ABL municipales están subiendo más que los de la Ciudad de Buenos Aires y a los que hay que sumarle el “impuestazo” de Axel Kicillof que contempla situaciones absurdas como la de los medicamentos. Mientras el Gobierno negoció con los laboratorios una baja de 8%, el Gobernador de la provincia quiere duplicar la tasa de ingresos brutos de las farmacias lo que representa un aumento de 1,5%.

Pronto, el plan mostrará la cara que la economía siempre deja al descubierto. No hay impuestazo que alcance a un sector de la población. Los vasos comunicantes de la economía, hacen que se trasladen al resto en forma de baja de salarios en términos reales o aumento de precios encubiertos.

Los que vieron un acierto en el dólar solidario, por caso, lo pagan con el mayor costo de sus vacaciones ya que aumentó considerablemente la demanda interna.

Con estos datos y la deuda sin negociar, será difícil calcular cuando llegará el “boom” del consumo que se esperaba para este verano.