Beldi: Las víctimas de la onda expansiva por el aumento de la dolarización

El rumor se instaló apenas Guido Sandleris, titular del Banco Central, anunció que el Banco no iba a aumentar las restricciones a la compra y venta de dólares. Es que la declaración coincidió con un día en que tuvo que vender alrededor de USD 100 millones para que el dólar mayorista se le escape.

Por Luis Beldi

Pronto, se comenzó a hablar de un límite a la venta de dólares al público. En otras palabras, que se iba a reducir el cupo de USD 10 mil mensuales. No había una base cierta para el rumor, pero la experiencia del pasado les indica que cada vez que un funcionario sale a aclarar estas situaciones, es porque siente que las reservas están afectadas.

Por supuesto, hubo otros movimientos alrededor que alertaron sobre la creciente demanda de dólares. El “blue” trepó a $ 63,50 pero a diferencia de lo que sucedía en las semanas anteriores, llovieron los compradores sobre este mercado marginal.

El vuelco a la plaza marginal es por el miedo al aumento del impuesto al Patrimonio Neto cuando asuma la nueva gestión.

Los síntomas se notan en Punta de Este donde la demanda de alquileres no viene con buenos augurios del lado argentino y porque los departamentos que ellos poseen los alquilan a precios irrisorios si se los ocupan todo el año. Hay departamentos por los que piden anualmente el equivalente a un mes y medio de temporada alta. La razón es el costo de las expensas, servicios públicos e impuestos en dólares.

Un ejemplo de la paralización es el edificio Trump que está retrasado en su construcción. En realidad, el avance de la terminación de este edificio está prácticamente paralizado.

Nadie que atesore dólares hoy los va a transformar en propiedades. Un importante edificio que está sobre la avenida Libertador en la zona de Recoleta tiene 8 departamentos en alquiler y otros 5 en venta. La oferta de estas propiedades data de hace seis meses. Los dueños no han tenido éxito en encontrar inquilinos o compradores. El costo mensual de tener propiedades de tantos metros cuadrados deshabitados, transforma al propietario en un inquilino de su inmueble.

Como si fuera el símbolo del teatro -una máscara que ríe y la otra que llora- las encuestas que ven ganador a Alberto Fernández en las próximas elecciones sin necesidad de segunda vuelta, son las mismas que lo vieron triunfante en el primero de los debates.

Pero el mercado tiene la otra máscara, la que llora porque ve que las propuestas económicas se agotan en el aumento y la creación de nuevos impuestos. Por caso, es una decisión tomada que las retenciones a las exportaciones aumentarán de $ 4 a $ 10.

Y este es el centro de la cuestión. La mente de los economistas no está puesta en bajar el gasto público, sino en aumentar la recaudación. Es un camino que tiene escasas probabilidades de éxito.