Beldi: El retiro de inversores del mercado de cheques pone en peligro a las Pymes

Por Luis Beldi

La pandemia y la economía son una letal combinación. Las decisiones que se toman para salvar vidas tienen un costo desconocido. Jamás imaginó el Gobierno que suspender por menos de una semana el “clearing” de cheques diferidos iba a poner en riesgo de quiebra a la mayor parte de las Pymes del país que negocian sus documentos en el Mercado Argentino de Valores (MAV).

Después de un buen 2019 donde esta fuente de financiamiento, la principal para las pymes, negoció documentos por $ 106.230 millones, 142% más que en 2018, la pandemia, por una medida tomada impensadamente, casi acaba con la vida de este mercado y sus clientes.

Para las Pymes no poder descontar los cheques de sus clientes y hacerse de pesos para pagar los librados a sus proveedores, puso en peligro de cierre a varias de ellas. Es que el cheque es algo más que un instrumento de pago diferido, es una moneda que va de mano en mano. Culturalmente, está muy arraigado en este sector es de uso tan habitual como la moneda.

El cambio de las reglas de juego produjo una caída del capital de trabajo de estas empresas porque no pudieron acreditar cheques que recibieron como pago de mercaderías y les afectó el financiamiento, porque muchos de esos cheques diferidos y otros propios se mandan al mercado para hacerse de efectivo a plazo, es decir lo usan como un crédito.

Cuando se reabrió el “clearing, el viernes 19, el volumen de negocios fue del 18% de un día normal. En los días siguientes alcanzó a 45%, es decir más de la mitad de las pymes quedaron afuera del sistema.

“Todavía resta recomponer el stock de cheques para negociar y la liquidez”, señaló Fernando Luciani director ejecutivo del MAV.

Cabe aclarar, que las tasas que se consiguen cuando esos documentos están avalados por el régimen de Sociedad de Garantía Recíproca, es muy inferior a la de los bancos. También son elegidos los cheques que no tienen este aval que pagan tasas levemente más altas.

Pero tras el traspié del “clearing”, se retrajeron los fondos de inversión e inversores individuales que hacían buenos negocios colocando su dinero en esta plaza de bajo riesgo. Ahora, se pasaron a otros productos o conservaron el dinero para preservar su liquidez. “El contexto ajusta por el espacio más vulnerable que son las Pymes”, agregó Luciani.

El escenario donde se negocian los cheques hacía años que no veía subastas de cheques desiertas, como sucede en la actualidad, porque falta la contraparte compradora.

Por supuesto, ahora las cámaras que las agrupan le están reclamando al Estado que se haga cargo del financiamiento que les falta. El Gobierno olvidó que las medidas mal tomadas las termina pagando porque en una pandemia, el Estado tiene un rol preponderante. Hay Pymes que despiden gente, pero no se siente como cuando lo hace una gran empresa. Por caso, una Pyme que está en el rubro textil y tiene 27 empleados, se deshizo de tres de ellos. Es una cifra que parece inofensiva, pero cuando se repiten en cientos o miles de Pymes conforman una masa de desocupados que iguala a la de las grandes empresas.