El mercado apuesta a que en 2020 no habrá default

Además, trascendió que la inflación de junio que dará a conocer el Indec puede ser de 2,1%, lo que es más bajo que el cálculo de la mayoría de las consultoras.

El ejemplo de YPF que tomó USD 500 millones a 8,35% anual en el exterior, contagió a una gran empresa dedicada al mercado inmobiliario que emitirá una Obligación Negociable (ON) de USD 100 millones.

La apuesta tiene un sentido. El mercado está tomando posiciones anticipadas como si creyera que no habrá default el año que viene y porque ve que la tensión cambiaria que se predijo para junio no llegó y que julio comenzó con tranquilidad. Saben que esta calma favorece al Gobierno. Además, trascendió que la inflación de junio que dará a conocer el Indec puede ser de 2,1%, lo que es más bajo que el cálculo de la mayoría de las consultoras.

Por otro lado, ven en baja al riesgo país porque el recorte de las tasas en Estados Unidos atraerá dinero a estas costas buscando bonos de alto rendimiento. En la Argentina, apostando una suma ínfima, en comparación al elevado monto que mueven diariamente los fondos del exterior, consiguen rendimientos de dos dígitos. Por eso, la oferta de bonos ha mermado. Ya no es un mercado donde todos son vendedores y no hay compradores.

Por otra parte, los bonos de la deuda y el riesgo país, se pueden ver beneficiados porque desde el primer día de julio hasta fin de setiembre, vencen más de $ 1 billón en plazos fijos. No todos seguirán haciendo el “carry trade” y creen que una parte de ese dinero comprará bonos de la deuda argentina.

La Fundación Capital, no ve sobresaltos hasta después de las elecciones primarias de agosto y cree que, si la dolarización es de USD 3 mil millones mensuales hasta fin de año, el Banco Central la puede controlar sin esfuerzo.

Este escenario es el que hace que otras empresas privadas salgan al exterior a tomar deudas.

En tanto, en la Bolsa están mirando las empresas que se dedican al sector inmobiliario y están haciendo emprendimientos con capital propio sin endeudarse. Una de ellas, a la que se le apuesta en la Bola, puede quedar con el Paseo del Bajo.