Beldi: el descubrimiento de los bonos paraguayos

Las apuestas del mercado no van más allá de finales de Enero. Pero hay quienes creen que la inflación se va a quedar un tiempo muy largo y en crecimiento, por eso apuestan a los depósitos indexados que tienen un plazo mínimo de inmovilidad de 90 días. En las primeras dos ruedas del mes las colocaciones en esta modalidad aumentaron 10%.

Por Luis Beldi

Para el autor, con un impuesto al patrimonio neto de los que blanquearon, “queman la última bala de plata para conseguir dólares”, pero además, “no volverán a atrapar a ningún argentino por más extraordinaria que sea la oferta”

Fuera de esto, lo demás es volatilidad. Con las acciones se apuesta a los precios en dólares de los papeles. Los inversores más hábiles, hacen el mismo juego que los fondos buitres con los títulos defaulteados o a punto de defaultear: compran papeles en pesos baratos en dólares para duplicar o triplicar sus ganancias en divisas en el mediano y corto plazo. Pueden esperar más de dos años para lograr ese objetivo.

Los más cautelosos se refugian en bonos del Tesoro de Estados Unidos y de algunos países latinoamericanos. Chile, sigue siendo el destino preferido, a pesar de sus conflictos internos, pero ahora le hace sombra Brasil que renació después de la reforma previsiones. Bonos y acciones de Brasil están en auge y tienen una moneda que se fortalece frene al dólar.

Pero lo sorprendente es el descubrimiento de los bonos paraguayos que, si bien son muy sólidos y tienen paridades altas, son difíciles de colocar porque tienen poca liquidez.

Pero los argentinos apuestan a activos de ese país porque saben que, si suben las retenciones e impuestos a las exportaciones, mucha de la mercadería saldrá de contrabando para ser reexportada desde el puerto paraguayo.

Ya hay antecedentes del Gobierno anterior cuando tenía el tipo de cambio retrasado y las retenciones en 35%.

Otras de las maniobras que se hacían, pero se cortó, era sacar la soja declarada como “alimento para mascotas”. Ante el incremento de las exportaciones de este rubro, el Gobierno de CFK le impuso un gravamen que provocó la reacción de los exportadores genuinos del alimento para las aves y animales domésticos.

La falta de definición sobre como se negociará la deuda, es un tema que inquieta. Pero el de la política cambiaria, es el que más inquieta al mercado porque si bien creen que seguirá el cepo, no saben qué dólar regirá para la exportación. Por las dudas se cubren, porque creen que la brecha del tipo de cambio entre el dólar oficial y los alternativos y el “blue”, será muy amplia.

También temen que les impongan un impuesto al patrimonio neto a los que blanquearon sus depósitos y bienes en el exterior. Si hacen esto, no solo queman la última bala de plata para conseguir dólares -desde ese momento los blanqueos pasarán a la historia porque no volverán a atrapar a ningún argentino por más extraordinaria que sea la oferta- sino que serán más los dólares que se fugarán que los que conseguirán. Todos prenden velas para que Alberto Fernández no escuche a los abanderados de esta propuesta.

Recuerdan, que Fernando de la Rúa comenzó su gestión con un “impuestazo”.