Beldi: el default y la hiperinflación son dos amenazas latentes

Por Luis Beldi

La relación de sindicatos, empresas y políticos, es un ida y vuelta donde la mentira, igual que en el truco, el juego de naipes, vale y ayuda a ganar o, por lo menos a perder menos de lo que se esperaba.

Esto está ocurriendo con el próximo pacto social que prepara Alberto Fernández a quien todos siguen como si ya se hubieran efectuado las elecciones de octubre.

Los mismos empresarios que ahora le reclaman a Mauricio Macri por todos los perjuicios que padecieron en su gestión que les hizo perder hasta 80% del valor de sus empresas, halagan a Fernández.

Pero tras esos halagos hay coberturas. Los empresarios temen que el pacto incluya además de precios y salarios, la prohibición de despidos y la vuelta de la doble indemnización.

Por eso en el segundo semestre comenzó a crecer el desempleo. Un sector importante de las empresas está despidiendo personal o pidiéndoles que se acojan a retiros voluntarios. No quieren quedar con una planta excedida si la economía no se reactiva y, mucho menos, tener que hacer frente a costos laborales más altos.

Temen no poder satisfacer la mayor demanda, si el Gobierno logra poner más dinero en el bolsillo de los consumidores. En primer lugar, porque deberían incrementar la oferta de bienes para que esos pesos nuevos no se trasladen a más inflación y para lograrlo deberían tener crédito disponible.

El dilema es que a estas tasas no pueden endeudarse para aumentar la producción, porque no hay pacto que resista el actual costo financiero. Además, saben que deberán hacer frente a los convenios nuevos que le dejara Macri al próximo gobierno y que serán bastante generosos.

Por otra parte, si el próximo Gobierno decide bajar las tasas, saben que habrá un aumento inmediato del dólar si no desdoblan el mercado cambiario. Y si eso sucede, como ocurre en la actualidad con el cepo, saben que la historia no terminará bien.

También dudan de la reperfilación o restructuración de la deuda. No creen que se pueda hacer con una economía en reactivación. Estas alternativas generan recesión cuando se hacen con seriedad, es decir bajar el déficit fiscal para genera los dólares que permitan pagar la deuda.

El default y la hiperinflación son dos amenazas latentes. Por eso este juego de trampas y sonrisas.