Beldi: Alberto no tolerará una corrida cambiaria por el default

Por Luis Beldi

Entre hoy y mañana, la provincia de Buenos aires tendrá la respuesta a su amago de default. El mercado le demostró con su comportamiento del martes que no creyó que acudiera a ese mecanismo extremo que podría dinamitar las arcas de varias provincias grandes con importante exposición en dólares en el exterior, particularmente las petroleras.

Hasta para YPF, un default provincial sería una catástrofe por ser una empresa estatal.

Pero todos saben, que Alberto Fernández aprendió algo de Néstor Kirchner: frenar 5 metros antes de estrellarse con la pared. Algo que no aplicaron Cristina Fernández de Kirchner y aconsejada por su ministro de Economía, Axel Kicillof en diciembre de 2011.

De hecho, la Bolsa y los bonos subieron hasta el último minuto del anuncio ministerial. Había euforia en los mercados. Nadie creía que la Argentina fuer al default. Pero cuando habló el ministro, todo fue desazón y comenzaron a irse los dólares del sistema, a caer las reservas y la Argentina tropezó con obstáculos para exportar o para transferir dólares y endurecer el cepo cambiario. Si hasta le embargaron la Fragata Libertad.

Ese default hizo llegar a Cristina Fernández al final de su mandato con maquillajes para ocultar la inexistencia de reservas. Así se endureció el cepo cambiario, las DJJAI (permisos para importar), swaps de China y venta del Banco Central de dólar futuro a precios irrisorios para que el mercado no se pase el “blue”.

La jugada de ahora es similar, pero el que define es el presidente Alberto Fernández y es de los que practica la teoría del freno antes de estrellarse contra la pared.

Nada se va a interponer entre él su plan económico que tiene como centro a la negociación de la deuda nacional para alentar el consumo.

Por caso, en la Bolsa los bonos de la discordia bonaerense, después de un pésimo comienzo terminaron con perdidas de entre 3 y 5%. El riesgo país aumentó solo 31 unidades a 1.854 puntos básicos y los bonos más cortos de la deuda nacional cayeron 2%. Los más largos, se mantuvieron sin cambios.

Nadie puede imaginar, que Alberto Fernández tolere una corrida cambiaria por el default bonaerense, que suban las tasas de interés, como amagaron hacerlo el martes, y que no pueda renovar los títulos en pesos prontos a vencer. Tampoco permitirá que sea en vano el equilibrio fiscal que busca con el apriete que hizo sobre jubilados y asalariados de alto poder adquisitivo, más la reducción del mínimo no imponible, el aumento de retenciones, el congelamiento del dólar oficial y la suba de alícuotas a Bienes Personales, por un impago de USD 276 millones.

Como dijo un operador: “Fernández no va a permitir que Kicillof lleve el plan económico solidaridad al sálvese quien pueda”.