El STE bloqueó la candidatura de Lula da Silva

En sesión extraordinaria de más de 11 horas, 6 de los 7 ministros del TSE (Tribunal Superior Electoral) votaron por bloquear la candidatura del el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva con base en la Ley de la Ficha Limpia, dejándolo fuera de la elección.

La corte decidió que el PT tiene diez días corridos para sustituir a Lula. Inicialmente, fue deliberado que, mientras no hubiera el cambio del candidato, el partido no podría hacer campaña ni utilizar su tiempo en la radio y en la TV. El ex alcalde paulistano Fernando Haddad (PT), que se registra como vice, deberá asumir la cabeza de la boleta.

Alrededor de 01:15 am sábado al final de la sesión, los ministros hicieron una inusual reunión de 30 minutos a puertas cerradas y se desaceleró la decisión sobre la propaganda, habida cuenta de un pleito de la defensa. Se ha definido que el PT puede usar su tiempo en el horario electoral, mientras Lula no aparezca como candidato.

Por la ley, los partidarios de un determinado candidato pueden ocupar hasta el 25%
tiempo del horario electoral, entendimiento que deberá ser empleado para las apariciones de Lula en apoyo a Haddad

La Sesión
El relator del caso en esa corte, el magistrado Luis Barroso, tuvo el voto inicial y decidió por rechazar la postulación del ex mandatario, lo que marcó una clara tendencia dentro del plenario de jueces.

Le sigiuió el ministro Edson Fachin, quien votó, en cambio, en sentido contrario al relator. Se basó en una circunstancia que él consideró definitoria: la exigencia del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para que Brasil garantice los derechos políticos del ex presidente brasileño.

Según esa demanda, de aplicación inmediata, Lula deberá tener derecho a ser candidato y a realizar campaña inclusive desde la cárcel. Para Fachin, la Constitución brasileña internaliza los tratados internacionales, que en este caso fue ratificado por el Congreso en 2002. El magistrado, que también es miembro de la Corte Suprema, sostuvo que no se puede “violar” un acuerdo internacional por una decisión judicial.

El juicio se adelantó, y el anunció de esa anticipación ocurrió pocas horas antes del comienzo del plenario del TSE. El propio Barroso explicó por qué pidió tratarlo ayer, último día del mes, cuando todavía había dos semanas de tiempo. ”No tengo ningún interés que no sea el bien de Brasil; ni personales, ni políticos, ni ideológicos. Mi única preocupación es la defensa de la Constitución y la Democracia. En este momento complejo y polarizado, estoy convencido que la mejor alternativa para el bien de Bra- sil es que el cuadro de candidatos sea definido antes del comienzo del horario de propaganda gratuita”

En el proceso vivido anoche apareció la figura de “gran acusadora”: una joven abogada, que en voz fuerte buscó explicar por qué el Partido Nuevo le había encomendado la tarea de pedir al TSE la exclusión inmediata del candidato Lula. Quienes en 2016 atravesaron la etapa del juicio político contra Dilma Rousseff, recuerdan la presencia también exagerada de la abogada Janaina Paschoal, para quien la ex mandataria había cometido “un atroz delito de responsabilidad administrativa”. Vino luego la defensa de los abogados de Lula que pidieron postergar el juicio.

Una vez terminados los alegatos en pro y en contra, habló Barroso, que también es ministro de la Corte Suprema. El magistrado prefirió omitir la demanda del Comité de Derechos Humanos de la ONU para que suspenda la inelegibilidad de Lula y le garantice derechos políticos.

El magistrado dijo que en este juicio electoral no estaba en discusión la culpabilidad o la inocencia de Lula, acusado por Moro de la compra de un departamento en Guarujá con fondos de la corrupción, sin contar con todos los documentos probatorios. El juez Barroso decidió no suscribir la sentencia del magistrado de Curitiba y de sus colegas del tribunal de Porto Alegre. Prefirió mostrarse “exento”, a sabiendas que se aproxima un nueva apelación y juicio que debería liberar a Lula, pero recién después de las elecciones.

También está empeñado en el rechazo a la “legitimidad” de la candidatura del ex presidente el ultra Bolsonaro. Este polémico diputado hizo su presentación particular para que el TSE elimine al ex mandatario de las presidenciales. Este hombre, que ha promovido la discriminación sexual y social, que alienta el armamentismo, podrá concurrir sin dificultades al comando del Poder Ejecutivo de Brasil. Justamente, la Corte Suprema tiene en sus manos las denuncias sobre distintos actos delictivos, por discriminación racial o por ofensas contra la mujer, que son hechos penales. La Corte sin embargo, decidió dilatar el debate sobre esas ilegalidades para después de los comicios.