Siria, aranceles y mercados, conviven pero no combinan

Los Mercados y la tensión geopolítica

Tras muchas amenazas, el grueso de los inversores definían a Trump con el refrán popular “pero que ladra no muerde”. Esta idea minimizó los potenciales efectos de expresiones subidas de tono especialmente en Twitter. Sin embargo, la imposición de aranceles a la importación de acero y aluminio chinos, resultó ya ser un aviso al mercado, y cuando parecía que las bolsas del mundo comenzaban a digerirlo, el ataque conjunto de EEUU, Francia y el Reino Unido sobre Siria, demuestra que el Trump ladra mucho, pero también muerde.

Funcionarios del Departamento de Defensa norteamericano, dijeron este sábado que los ataques liderados por Estados Unidos contra Siria impactaron en el “corazón” del programa de armas químicas del presidente Bashar al-Assad, pero reconocieron que el gobierno sirio probablemente retuvo cierta capacidad para atacar nuevamente a su propia gente con agentes químicos.

Aviones de combate y barcos de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia lanzaron más de 100 misiles en tres instalaciones de almacenamiento e investigación de armas químicas cerca de Damasco y Homs, dijeron los funcionarios a la prensa en una operación que los líderes del presidente Trump y del Pentágono consideraron un éxito. “Un ataque perfectamente ejecutado anoche”, escribió Trump en Twitter. “Gracias a Francia y el Reino Unido por su sabiduría y el poder de sus excelentes militares. No podría haber tenido un mejor resultado. ¡Misión cumplida!”

Aún así, incluso cuando Trump alabó a los “grandes militares”, la realidad fue que, por segunda vez en poco más de un año, Estados Unidos lanzó misiles contra objetivos militares sirios, agregando poder de fuego estadounidense a uno de los más complejos y multilaterales conflictos de esta era.

Qué pasa en los mercados.

Trump mordió y cumplió sus amenazas sobre Siria,  aunque con el cierre ligeramente optimista de las bolsas globales este viernes (donde los buenos resultados de la banca estadounidense dio cierto aire y permitió un semáfoto mixto con mayorñia de verdes en renta variable), los inversores contienen el aliento ante la apertura del lunes. Y tratan de vislumbrar si el efecto del bombardeo ya ha sido descontado por el mercado o si lo vivido la semana pasada puede trasladarse a la que entra.

La situación de este 2018 dista mucho de la de hace un año cuando el 7 de abril pero de 2017, cuando Trump disponía el primer ataque sobre Siria. Los analistas internacionales prevén volatilidad, la tranquilidad “pende de un hilo” y hasta hablan de “año noria” o sin despegue, pero también aseguran que 2017 fue un excelente año y  que “el conflicto tendría que escalar mucho más para afectar al mercado”, además de estimar que es un momento de crecimiento de las economías globales y que las amenazas de guerras serán incorporadas por los resultados y los fundamentals… Que así sea.

 

Foto Tom Brenner / The New York Times “Ninguna cantidad de sangre o tesoro estadounidense puede producir paz y seguridad duraderas en el Medio Oriente”, dijo el presidente Trump en su comunicado anunciando los ataques aéreos. “Es un lugar problemático. Trataremos de hacerlo mejor, pero es un lugar problemático”