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	<title>Bank Magazine &#187; Capital Markets</title>
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	<description>Bank Magazine Argentina</description>
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		<title>Las razones de la recaída</title>
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		<pubDate>Thu, 15 Sep 2011 14:18:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>bankmag</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Javier Finkman - Economista Jefe para América del Sur (ex Brasil) HSBC Bank Argentina Si algo tiene ocupados a los economistas es la revisión a la baja de las estimaciones de crecimiento especialmente en el mundo desarrollado. A comienzos de 2011, el consenso esperaba que la economía de EEUU creciera 3% mientras que ahora espera menos de 2%&#8230; [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.bankmagazine.com.ar/wp-content/uploads/2011/09/finkman.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-2351" title="finkman" src="http://www.bankmagazine.com.ar/wp-content/uploads/2011/09/finkman.jpg" alt="" width="150" height="161" /></a>Javier Finkman - Economista Jefe para América del Sur (ex Brasil) HSBC Bank Argentina</em></p>
<p>Si algo tiene ocupados a los economistas es la revisión a la baja de las estimaciones de crecimiento especialmente en el mundo desarrollado. A comienzos de 2011, el consenso esperaba que la economía de EEUU creciera 3% mientras que ahora espera menos de 2%&#8230; y bajando. Las primeras explicaciones de las revisiones culparon al terremoto en Japón y su efecto disruptivo en la oferta. Aunque la economía japonesa empezó a recuperarse, los datos siguieron sorprendiendo a la baja. Luego, la mirada responsabilizó a las materias primas básicas, particularmente al impacto del aumento del precio del petróleo en el ingreso real de los consumidores del mundo desarrollado, tanto en forma directa como a través un aumento en la inflación que no fue compensado con subas salariales. Algo de esto hay.</p>
<p>Sin embargo, no puede ser toda la historia ya que no sólo el consumo se estanca; también la inversión e incluso el gasto público. La herencia de la crisis financiera que comenzó en 2008 permanece, bajo la forma del endeudamiento que sigue en niveles muy altos. Por ejemplo, la deuda de las familias norteamericanas era equivalente a un PIB de los EEUU en 2007 y hoy sigue arriba de 90% del PIB, desde niveles de 65% a principios de la década pasada. El desapalancamiento es, en sí mismo, contractivo. Los fiscos de los países desarrollados ya tomaron a su cargo parte de las deudas privadas, expandieron el gasto en el inicio y aun así la recuperación fue anémica. La mezcla agregó la dimensión soberana al problema del exceso de endeudamiento privado.</p>
<p>No es una sorpresa que el arsenal de política monetaria, que se extendió hasta comprar activos de largo plazo y calidad crediticia baja, no dé grandes resultados. Son las políticas fiscales las que tienen que retomar activismo. Pero son la parálisis de política y los diseños institucionales a ambos lados del Atlántico los que frenan la respuesta adecuada. Será más fácil poner de acuerdo a hermanos que a primos pero, en ambos casos, habrá que esperar el catalizador que la ponga en marcha.</p>
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		<title>La crisis financiera mundial: consecuencias y perspectivas</title>
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		<pubDate>Wed, 14 Sep 2011 22:47:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>bankmag</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Septiembre/Octubre 11]]></category>
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		<description><![CDATA[Marcelo Blanco - Presidente de Deutsche Bank El mundo desarrollado se encuentra en una nueva encrucijada económica y financiera compleja en estos días. Existe hoy una creciente falta de confianza y un verdadero riesgo de enfrentar una nueva recesión económica. Aún más importante, las autoridades económicas y políticas, tanto en los Estados Unidos como en Europa, revelan [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.bankmagazine.com.ar/wp-content/uploads/2011/09/Marcelo_Blanco_B01.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2343" title="Marcelo_Blanco_B01" src="http://www.bankmagazine.com.ar/wp-content/uploads/2011/09/Marcelo_Blanco_B01-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Marcelo Blanco</em> - <em>Presidente</em> de Deutsche <em>Bank</em></p>
<p>El mundo desarrollado se encuentra en una nueva encrucijada económica y financiera compleja en estos días. Existe hoy una creciente falta de confianza y un verdadero riesgo de enfrentar una nueva recesión económica. Aún más importante, las autoridades económicas y políticas, tanto en los Estados Unidos como en Europa, revelan día tras día la falta del consenso necesario para enfrentar esas circunstancias efectivamente, o el respectivo liderazgo para crear ese consenso. La situación económica imperante es muy delicada. El sector privado en los países centrales todavía se encuentra fuertemente endeudado después de la burbuja especulativa que se vivió en el mercado inmobiliario. El costo de crisis ha también embargado el futuro fiscal de Estados Unidos y Europa, sumándose a la ya crónica situación japonesa. Y la política monetaria, particularmente en los Estados Unidos, ha intentado enfrentar la debilidad económica resultante en soledad, generando dudas de su propia utilidad. Lamentablemente esta combinación de realidades crea una situación de alta vulnerabilidad, donde cualquier pequeño evento puede catapultar un deterioro mayor en los balances patrimoniales del sector privado y público a la vez, hundiendo a la economía mundial en una depresión sostenida.</p>
<p>Es justamente en este contexto donde los malos datos económicos recientes son exacerbados por una incomprensible miopía de los dirigentes políticos, que en lugar de generar confianza ofreciendo liderazgo y estrategia, se dejan llevar por sus intereses inmediatos sin advertir que terminan generando una sensación de indefensión que profundiza la crisis de inseguridad aún más. Hoy el mundo desarrollado necesita un programa de consolidación fiscal a mediano plazo que sea políticamente viable y creíble, más una política monetaria que esté específicamente orientada a facilitar la recomposición de balances de las familias. El primero le haría frente al problema de la deuda pública; el segundo, a la fragilidad financiera del sector privado. Su combinación motivaría las sinergias necesarias para acelerar la recuperación económica.</p>
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		<title>Impacto profundo</title>
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		<pubDate>Wed, 14 Sep 2011 21:04:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>bankmag</dc:creator>
				<category><![CDATA[Capital Markets]]></category>
		<category><![CDATA[Septiembre/Octubre 11]]></category>
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		<description><![CDATA[El mundo volvió a entrar en un momento de fuerte turbulencia. Tal como sucedió en 2008, son nuevamente las economías desarrolladas las que tiemblan, aunque esta crisis es diferente. Los emergentes salen bien parados, ante los altos precios que mantienen las materias primas...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="color: #800000;"><a href="http://www.bankmagazine.com.ar/wp-content/uploads/2011/09/impacto-profundo.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-2315" title="impacto-profundo" src="http://www.bankmagazine.com.ar/wp-content/uploads/2011/09/impacto-profundo.jpg" alt="" width="230" height="200" /></a>El mundo volvió a entrar en un momento de fuerte turbulencia. Tal como sucedió en 2008, son nuevamente las economías desarrolladas las que tiemblan, aunque esta crisis es diferente. Los emergentes salen bien parados, ante los altos precios que mantienen las materias primas, pero también gracias a los bajos niveles de endeudamiento.</span></em></p>
<p>La crisis de 2008 tuvo las características de una muerte súbita. Si bien el mercado venía golpeado por el rescate Bear Stearns y el fin de la burbuja hipotecaria, la caída de Lehman Brothers provocó un pánico sólo asimilable a la Gran Depresión de los años ´30. Claro que la recuperación también fue repentina y sorprendió a la mayoría por su magnitud.</p>
<p>El declive de las economías y los mercados resulta en esta oportunidad diferente. Se trata, más bien, de una lenta y prolongada agonía. Los pacientes tienen enfermedad diagnosticada, pero por el momento nadie acertó con la cura. El escenario no es precisamente alentador. Se teme que Europa por muchos años se mantenga con suerte en el actual estado, es decir estancada pero sin una explosión, y que Estados Unidos apenas consiga eludir la recesión, pero aun así crecería muy por debajo de su capacidad potencial. Para muchos analistas, éste es el verdadero síntoma que marca cuándo una economía se encuentra en recesión.</p>
<p>La búsqueda de refugio por parte de los inversores, ante semejante escenario de incertidumbre, resultó muy clara. Las opciones quedaron restringidas al oro, que superó los US$ 1.900 la onza en un rally espectacular durante todo 2011 y los bonos del Tesoro norteamericano, que llegaron a precios récord. La contracara es una tasa de interés de los títulos a diez años en mínimos históricos, por debajo del 2% anual.</p>
<p>Poco importó la inédita baja de calificación de los bonos norteamericanos por parte de Standard and Poor´s. La noticia impactó poco y nada desde el punto de vista del funcionamiento de los mercados, pero dejó en claro la profunda pérdida de liderazgo de Barack Obama. Las encuestas también reflejan la caída de la imagen del presidente norteamericano, a quien le resultará muy difícil conseguir la reelección. La debilidad de la economía y el persistente nivel de desempleo resultan una carga muy pesada. No sólo la desocupación se mantiene por encima del 9%, sino que además emerge la subocupación como un fenómeno cada vez más marcado, superando el 8%. De esto surge que prácticamente uno de cada cinco norteamericanos tiene problemas laborales.</p>
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		<title>El regreso a los mercados</title>
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		<pubDate>Thu, 18 Nov 2010 20:34:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>bankmag</dc:creator>
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		<category><![CDATA[La Revista]]></category>
		<category><![CDATA[Noviembre / Diciembre]]></category>

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		<description><![CDATA[El canje de deuda del Gobierno y el favorable clima de los mercados permitieron que las empresas y provincias salieran a emitir en el exterior. Más de US$ 3.000 millones se colocaron, un monto récord desde el 2007.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.bankmagazine.com.ar/wp-content/uploads/2010/11/capital-markets.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-2094" title="capital-markets" src="http://www.bankmagazine.com.ar/wp-content/uploads/2010/11/capital-markets-e1290200645254.jpg" alt="" width="200" height="200" /></a>El canje de deuda del Gobierno y el favorable clima de los mercados permitieron que las empresas y provincias salieran a emitir en el exterior. Más de US$ 3.000 millones se colocaron, un monto récord desde el 2007. Las bajas tasas en el mundo y los rendimientos atractivos aceleraron la tendencia que podría continuar el año próximo.</p>
<p>La reapertura del canje de deuda de la Argentina, que finalmente logró un nivel de aceptación del 66,7% (92% sumando la transacción del 2005), surtió el efecto esperado: abrió las puertas para muchas empresas y provincias que estaban listas para salir a los mercados internacionales.<br />
La conclusión del canje provocó una inmediata reducción de las tasas de interés, pero ayudó el mundo. La mejora de las condiciones financieras internacionales a partir de septiembre reabrió la ventana del financiamiento internacional, lo que potenció las emisiones de deuda corporativas y provinciales.<br />
Este año, emisores argentinos consiguieron más de US$ 3.000 millones en las plazas internacionales, el mayor monto desde el 2007. De hecho, la última colocación de esas características había sido la de Edenor, precisamente ese año. De todas formas, la participación este año de las emisiones locales en el universo emergente es aún escasa.</p>
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		<title>El arte de navegar en aguas turbulentas</title>
		<link>http://www.bankmagazine.com.ar/2010/05/el-arte-de-navegar-en-aguas-turbulentas/</link>
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		<pubDate>Mon, 17 May 2010 04:27:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revista</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Reestructurar la deuda es uno de los procesos más traumáticos que le puede tocar a una empresa. Del resultado depende una recuperación exitosa o la caída definitiva. Cómo trabajan los abogados, banqueros, calificadoras y asesores financieros que están detrás de estas transacciones. Los casos de TGN, Ausol, Mastellone, Metrogas, Emgasud y Socotherm.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h4>Reestructurar la deuda es uno de los procesos más traumáticos que le puede tocar a una empresa. Del resultado depende una recuperación exitosa o la caída definitiva. Cómo trabajan los abogados, banqueros, calificadoras y asesores financieros que están detrás de estas transacciones. Los casos de TGN, Ausol, Mastellone, Metrogas, Emgasud y Socotherm.</h4>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-1624" title="deuda" src="http://www.bankmagazine.com.ar/wp-content/uploads/2010/05/deuda-280x300.jpg" alt="" width="280" height="300" />Después del masivo default corporativo a partir de 2002 –que se dio de la mano del incumplimiento de la Argentina–  luego de un período de franca recuperación, algunas empresas volvieron a tener dificultades para afrontar sus deudas. Como un déjà vu, Transportadora de Gas del Norte (TGN) fue la compañía que inauguró los casos de default en ambos períodos: cayó en cesación de pagos en enero del 2002 y –más recientemente– en diciembre del 2008, convirtiéndose en la primera cesación de pagos relevante de la era kirchnerista. Pero no fue la única.</p>
<p>Otras compañías, principalmente afectadas por el congelamiento de tarifas, tampoco pudieron balancear sus ingresos en pesos con los pasivos en dólares. No todas declararon el incumplimiento de sus bonos, pero tuvieron que salir a reestructurar la deuda. De hecho, muchos de estos procesos se prolongan y continúan sin una completa resolución.</p>
<p>Algunas esperan la homologación del Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) para dar vuelta la página, mientras que otras continúan negociando con sus acreedores. En todos los casos, llevar adelante una reestructuración es un trabajo de equipo. En las negociaciones con los acreedores participan no sólo la compañía, a través de su gerente financiero, sino también un grupo de abogados (para lidiar con los bonistas locales e internacionales) y bancos que funcionan como asesores financieros en las operaciones. Todos ellos, en definitiva, son lo que tienen que “bailar con la más fea” para llevar a buen puerto la reestructuración y asegurar la viabilidad financiera de la empresa.</p>
<p>La nota continúa en la Edición Impresa. Recuerde que <a href="http://www.bankmagazine.com.ar/suscripcion/">puede suscribirse <strong>aquí</strong></a><strong>.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
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