Analizan el impacto de la tecnología en la construcción

 (TyN Magazine) – El impacto de la irrupción tecnológica trasciende la posible automatización de la construcción o sustitución robótica de los agentes inmobiliarios. La innovación tecnológica prolongará nuestra expectativa de vida, cambiará por completo el mercado laboral y afectará nuestra ecosfera y nuestra vida social.

La prevención en la atención de la salud y los tratamientos mejorados por la tecnología aumentarán significativamente la longevidad en las sociedades futuras. Mientras que los procesos de edición genómica con CRISPR/Cas9 son todavía relativamente nuevos, podrían allanar el camino para prolongar la vida humana mediante la ingeniería genética.

Este proceso se ha acelerado debido al análisis de macrodatos de nuestro mundo, como el uso de dispositivos de monitoreo de la actividad física, aplicaciones de nutrición o datos obtenidos de los sensores en una ciudad conectada.

Debido a los avances en la investigación del cuidado de la salud y a la cantidad cada vez más grande de conjuntos de datos, existe un cambio lento en el ámbito académico hacia un enfoque más preventivo que de respuesta a las enfermedades en la atención sanitaria. Por lo tanto, la prevención en la atención de la salud en el futuro intentará evitar la aparición de enfermedades en lugar de tratar los síntomas.

Como resultado, las personas en el mundo industrializado y más allá podrían llegar, en promedio, a los 90 años de edad. Debido a las tasas de reproducción diferentes según las regiones y a los adelantos mencionados en el cuidado de la salud, veremos cambios drásticos en la densidad y la edad de la población. La población mundial llegará a alrededor de 10 mil millones, y todas querrán un lugar donde vivir.

En las economías con menos población y más longevas, como la Alemania del futuro, el entorno construido deberá adaptarse a las necesidades de una sociedad envejecida. La demanda de propiedades individuales es probable que disminuya, mientras que la accesibilidad será más importante.

En los países más densamente poblados y en las mega ciudades, la demanda de “micro propiedades”, construidas de forma sostenible, flexibles y con uso eficiente de la energía aumentará, debido a que el desarrollo actual y la velocidad de sellado del suelo no serán tolerables desde el punto de vista ambiental.

El sector inmobiliario es responsable de más del 20 % de las emisiones de dióxido de carbono, lo que debe reducirse de manera significativa para evitar un mayor impacto en el clima y afrontar los desafíos del futuro cambio demográfico. La combinación de la impresión 3D y la biología sintética podría crear una industria más sostenible.

La cantidad de informes sobre las propiedades y la infraestructura impresas en 3D, como las micro casas, un edificio de oficinas comerciales en Dubái o la nueva expansión del metro en Londres, está aumentando lentamente.

Mientras tanto, las técnicas de impresión en 3D, como Producción 3D en interfaz líquida continua, Impresión líquida rápida y Tecnología de impresión 3D con proceso aditivo continuo Carima, podrían permitir la impresión a pedido de partes o de edificios enteros en el futuro. Estas estructuras impresas en 3D serán más flexibles y mejorarán la estabilidad de la estructura, aumentando el ciclo de vida y disminuyendo el mantenimiento en el entorno construido, al tiempo que reducirán el ingreso de recursos.

El impacto indirecto de la impresión 3D es aún más grande. Podría permitir la fabricación local personalizada de mercancías, reducir el transporte que produce emisiones y la construcción de centros logísticos, así como de propiedades industriales, que son las responsables del sellado del suelo.

El impacto de la impresión 3D en la sostenibilidad se verá incrementado de manera exponencial en cuanto los biopolímeros se puedan utilizar para proyectos a gran escala. La biología sintética permitirá la creación de bioplásticos sustentables que podrían utilizarse en los sectores de la construcción o de la industria.

En el futuro a largo plazo, podríamos ver el crecimiento de infraestructuras conectadas con superficies sintéticas, con diseños de bioingeniería y fotosintetizadoras en el entorno construido, que produzcan energía regenerativa, estructuras que curen o materiales que almacenen y transmitan datos.

Si bien la combinación de estas tecnologías puede proporcionar un entorno construido más sostenible, también puede impactar en la fabricación y la logística, afectando los mercados de trabajo de comunidades enteras.

Se prevé que casi el 50 % de los trabajos actuales podría haber desaparecido en 2055, como resultado de la automatización. Mientras que hay muchos parámetros que influyen en las probabilidades de automatización, es casi seguro que nuestro entorno de trabajo cambiará de manera significativa, y los requisitos con respecto a los activos inmobiliarios se modificarán en consecuencia.

A medida que la automatización y la digitalización infunden aún más nuestro entorno de trabajo actual, podríamos ver que la demanda de espacio para oficinas disminuirá ligeramente y la demanda de espacio conectado aumentará. Como resultado, la necesidad de compatibilidad técnica y flexibilidad en las propiedades comerciales será de suma importancia.

Con más automatización y trabajo a distancia, podríamos ver la reconversión de espacios de oficinas en vivienda, o incluso un éxodo de las ciudades hacia zonas rurales más económicas. Pero, como es probable que el atractivo cultural de las ciudades prevalezca, podríamos ver más espacios culturales dentro de los antiguos distritos comerciales que revivan a las ciudades como centros de creatividad e intercambio interpersonal. Por lo tanto, la comunidad y la cultura serán las características clave de las ciudades futuras.

La automatización de los sectores de logística e industriales, como se ha descrito anteriormente, aumentará la demanda de bienes raíces altamente flexibles, conectados y equipados con servidores. Es probable que los desarrollos analógicos se abandonen.

Los cambios en el mercado de trabajo no solo afectarán a nuestras profesiones, sino también a nuestros entornos de vida y trabajo —todo el espectro del entorno construido. Los propietarios de viviendas, urbanistas y las corporaciones de bienes raíces tendrán que pensar en el atractivo y la utilidad de cualquier espacio, ya sea residencial, comercial o industrial.