EL MEGABLANQUEO, EN LA RECTA FINAL

Informe — By on 12/12/2016 12:44 pm

megablanqueoAsí como en los ’90 el mundo comprendió que nacía la globalización, posiblemente en la actualidad se esté experimentando la segunda etapa de este fenómeno, a partir del intercambio de datos fiscales entre buena parte de los países desarrollados y en desarrollo.

Los inversores argentinos parecen haber entendido con claridad el mensaje. El auspicioso arranque del tramo local del blanqueo así lo confirma. Pero el grueso de la adhesión sucederá ahora y hasta el 31 de marzo de 2017. Los cálculos preliminares estiman que será realmente masivo el sinceramiento de inmuebles hoy no declarados de argentinos en el exterior (en especial, en Punta del Este y Miami), junto con las cuentas que permanecen en negro. Algunos cálculos incluso señalan que podría llegarse a un nivel impensable hasta hace dos meses de US$ 100.000 millones que entran en el sinceramiento.

Hasta hace un par de años hubiera sido impensable que plazas financieras como Suiza y Uruguay aportaran información respecto de sus cuentas bancarias, o que los bancos norteamericanos comenzaran a exigir a sus clientes que tengan sus fondos declarados.

De esta “etapa superior de la globalización” se benefició el gobierno argentino al lanzar el blanqueo de capitales, porque, más allá de los temores de los contribuyentes a los vaivenes de la política local –”¿blanqueo hoy pero el día de mañana me investigarán o no?”, se preguntan muchos– el cerco del mundo es mucho más estrecho.

El primer dato concreto para sostener esta idea es el “Acuerdo sobre intercambio de información en materia tributaria”, en forma automática, auspiciado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que fue firmado por más de 100 países y que comenzará a regir el año próximo.

Entre los países que firmaron –y que le entregarán información al fisco argentino– están Alemania, España, Reino Unido, Francia, Grecia, la India, Colombia, Italia, México, Sudáfrica, Países Bajos, Luxemburgo e Irlanda. Además, el pacto multilateral también lo suscribieron Anguila, Barbados, Bélgica, Bermudas, Bulgaria, Chipre, Corea, Croacia, Curazao, República Checa, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Gibraltar, Grecia, Guernesey, Hungría, Isla de Man, islas Caimán, islas Feroe, islas Turcas y Caicos, islas Vírgenes Británicas, islas Mauricius, Islandia, Jersey, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Malta, Montserrat, Noruega, Polonia, Portugal, Rumania, Seychelles, Suecia y Suiza.

Además, con la gestión de Ricardo Echegaray y luego con la de Alberto Abad, la AFIP firmó ya 20 acuerdos de intercambio bilateral, entre otros, con Andorra, Aruba, Bahamas, Bermudas, islas Caimán, Jersey, Mónaco, Uruguay, China, Sudáfrica y Suiza.

En algunos casos, se trata de información “a requerimiento”, caso por caso, pero poco a poco, como en el caso de Suiza, ya comenzaron los trámites para que se transforme en un convenio de intercambio automático entre los fiscos.

¿Qué llevó a que países como Suiza y Uruguay se animaran a dar este paso, que los especialistas descartaban dando por hecho que ambos se quedarían en las sombras para mantener lo que constituye gran parte de su estrategia como plazas financieras?: la presión internacional.

En el caso de Uruguay, concretamente, por parte del GAFI y de la OCDE. Y en el caso suizo, fue clave el escándalo por las filtraciones de las cuentas del HSBC por parte del exempleado despechado Hervé Falciani.

De esta manera, el nuevo blanqueo argentino –que fracasó en 2009 y en el período 2013-2015– se vio beneficiado porque los contribuyentes con cuentas no declaradas en el exterior saben que cada vez es mayor la presión para declararlas.

Y si algo faltaba para completar este cerco era sumar a Estados Unidos, que, si bien por ahora no ha firmado el acuerdo de la OCDE, está comenzando a firmar pactos bilaterales en el marco de la Ley de Cumplimiento Fiscal para Cuentas en el Extranjero (Foreign Account Tax Compliance Act, Fatca) sancionada por su Congreso.

Esta norma obliga a los bancos de todo el mundo a informar las cuentas de los contribuyentes norteamericanos, para reducir la evasión fiscal.

La mayoría de los bancos argentinos que operan en los EE.UU. se anotaron ante el IRS para aportar esa información, porque de lo contrario el fisco norteamericano les retiene el 30% de su renta.

Entre otras entidades financieras, hasta el año pasado se habían anotado Galileo Argentina, Prudential Seguros, Banco Macro, Banco del Tucumán, fideicomiso Supervielle Créditos, HSBC, BNP Paribas, Nativa, ICBC, Santander, Itaú, Compass, Tavelli, Banco de Valores, Compañía MetLife, Banco Columbia, Arpenta, American Express, Puente, Caja de Valores, BBVA Francés, SBS Asset Management, Comafi, Galicia, Tarjeta Naranja, Bradesco, Merrill Lynch, Allaria Ledesma, Cencosud, Mariva, Banco del Chubut, Banco Patagonia, Consultatio, Citicorp, Credit Suisse, Grupo Cohen, Banco de San Juan, Banco de Santa Fe, Banco de Entre Ríos, Raymond James, Piano, Corsiglia y Mapfre.

Pero el fisco argentino comenzó a buscar un marco para tener un intercambio recíproco de información, algo impensado hasta la salida del kirchnerismo del poder, dada la baja intensidad de las relaciones bilaterales en la década pasada.

Por eso llamaron la atención, pero no tanto, las declaraciones del secretario del Tesoro de la administración Obama, Jack Lew, cuando expresó en una visita a Buenos Aires en septiembre pasado: “Vamos a negociar un tratado fiscal bilateral integral, que incluya disposiciones que permitan el intercambio de información fiscal. Para acelerar el proceso de compartir información fiscal de residentes argentinos en los Estados Unidos, el Tesoro de los Estados Unidos y la AFIP comenzarán de forma inmediata a trabajar en conjunto”.

De hecho, ya hubo reuniones de la AFIP y el IRS en Buenos Aires y en Washington.

“Las conversaciones que mantendremos tienen que ver con llevar una cooperación para cerrar un tratado para compartir información impositiva entre ambos países”, aseguró Lew entonces.

El abogado especialista en cuestiones tributarias Diego Fraga aseguró a Bank Magazine que “con un acuerdo como el que tienen Chile y Estados Unidos en el marco del Fatca, los gobiernos intercambian información financiera de todo tipo; así que los inversores argentinos que tienen algún depósito de Estados Unidos perderán el carácter de anonimato que tienen, lo cual impulsaría el blanqueo”.

Fraga explicó que “mientras tanto, los bancos en la Argentina le están dando información al fisco norteamericano; si bien había un conflicto con las leyes de secreto bancario y de protección de datos, la solución a la que llegaron es que entregan datos con la conformidad de los clientes”.

El tributarista César Litvin agregó que “no es un acuerdo como el de la OCDE, pero va a ser muy importante porque ya no quedaría ningún lugar accesible para el dinero no declarado en cuentas financieras”.

Según el especialista, “el radar del intercambio no se limita a la titularidad de las cuentas, sino que también se informa los apoderados o beneficiarios finales de las respectivas cuentas; en este sentido, aquellas cuentas con estructuras societarias o trusts no quedan fuera del intercambio porque el mismo llega hasta el verdadero titular que las maneja”.

Al tanto de estos riesgos para los contribuyentes incumplidores, la AFIP ha desarrollado una intensa tarea diplomática con sus pares de Uruguay, Brasil, Suiza y, como se mencionó, Estados Unidos, entre otros gobiernos.

Más allá de estos contactos oficiales, el organismo tributario ya cuenta desde la anterior gestión con bases de datos privadas que le permiten acceder a información sobre bienes no declarados de los argentinos en importantes plazas, como Miami y Punta del Este.

Y aunque los especialistas siguen señalando algunos defectos en el diseño del blanqueo, en el mundo financiero se cree que el 31 de marzo de 2017, cuando cierre este régimen de exteriorización de capitales, el resultado habrá sido muy bueno. En el Gobierno los ánimos fueron cambiando: desde los US$ 50.000 millones que se estimaron inicialmente, luego se bajó a una cifra más prudente de US$ 20.000 millones, pero el presidente del HSBC, Gabriel Martino, habló de US$ 60.000 millones y el propio Litvin de US$ 100.000 millones.

Abad juega al póquer, no difunde ningún número y espera ver las cifras el 1º de abril próximo. Su prudencia llega a tal punto que el presidente Mauricio Macri le jugó una apuesta por un asado estimando que el resultado estará más cerca del techo que del piso mencionado y Abad la aceptó.

El año que viene se verá quién tuvo la razón, pero lo cierto es que, más allá de los números, los contribuyentes que todavía dudan si entrar al blanqueo o no, tienen razones fundadas para pensar que el “Gran Hermano fiscal” los mirará cada vez más cerca.

 

 Un cerco que asfixia

 

1- Mauricio Macri y Jack Lew, secretario del Tesoro de EE.UU., quien apoyó el blanqueo de capitales y anunció un plan de intercambio de información tributaria, en una visita por Buenos Aires en septiembre.

2- Alfonso Prat-Gay y su par suizo, Ueli Maurer, se reunieron en octubre en la asamblea anual del FMI, para avanzar en la negociación de un convenio de intercambio automático de información bilateral, en el marco del acuerdo multilateral de la OCDE que comenzará a regir desde 2017.

3- El jefe de la AFIP, Alberto Abad, se reunió con su par brasileño, el titular de la Receita Federal, Jorge Rachid, para acelerar el intercambio de datos, con el fin de acceder a los nombres de los departamentos y sociedades de argentinos en ese país.

4- Prat Gay y Abad anunciaron el 31 de octubre el resultado de la etapa de blanqueo de dinero en efectivo dentro del país, con más de 100.000 cuentas abiertas.

5. Mauricio Macri se reúne con Tabaré Vázquez, su par uruguayo, quien prometió toda la colaboración posible para detectar argentinos con bienes no declarados en ese país. Además, luego del blanqueo arrancará un sistema de intercambio de información automático con el vecino país.

6 Facundo Gómez Minujín, el número uno del J.P. Morgan en la Argentina, anuncia en una entrevista por la agencia Bloomberg que la entidad cerrará las cuentas de los argentinos que no entren en el blanqueo. La presión de los bancos internacionales es cada vez mayor.

 

Se “sinceraron” más dólares del colchón que lo esperado

Aunque muchos tributaristas no le tenían fe, el blanqueo del “colchón” culminó con más fondos en tres meses que el último plan del kirchnerismo que duró más de dos años.

Se superaron las 100.000 cuentas abiertas para blanquear el efectivo no declarado que estaba oculto en cajas de seguridad dentro del país.

El primer dato oficial fue de 4.600 millones de dólares correspondientes a 58.000 declaraciones juradas, según la conferencia de prensa que brindaron el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, y el director de la AFIP, Alberto Abad. Prat Gay detalló que el promedio blanqueado por tenencia de efectivo fue de US$ 80.000 por persona.

La cifra, no obstante, crecerá significativamente, ya que está abierta la posibilidad de depositar fondos en las cuentas especiales hasta el 21 de noviembre. Por eso, se especula que el “tramo local” del blanqueo puede rondar los US$ 6.000 millones.

“Satisfecho”, fue la palabra que el ministro utilizó para calificar esta etapa, que algunos especialistas consideraban que terminaría con no más de 2.000 millones de dólares.

Contento, aclaró que no se trató de “la etapa más voluminosa”

Los fondos ingresados bajo este esquema deberán estar inmovilizados hasta marzo próximo, a menos que se los utilice para comprar bienes registrables, como propiedades, autos o barcos.

El ministro volvió a apostar como cifra a los US$ 20.000 millones como resultado completo del blanqueo, una proyección deliberadamente conservadora.

 

Opinión

Por: Mariano Sardans, CEO de FDI

 

Cómo planificar el “día después”

Quienes entendieron la conveniencia de blanquear empiezan a concentrarse en lo que es realmente importante alcanzar en este mundo fiscalmente transparente al cual nos dirigimos cada vez a mayor velocidad.

En primer lugar, la gran preocupación de todos es definir el modo de mitigar el costo de la multa (o impuesto especial), teniendo en cuenta que la ley del blanqueo permite variadas formas de lograrlo. Éstas abarcan desde no pagar nada pero tener que “frizar” los activos durante años con la adquisición de un bono o cuotapartes de fondos de inversión con nula posibilidad de apreciación y liquidez, a “buscar” las mejores alternativas financieras que permitan, con una fácil y rápida entrada y salida, reducir el costo a pagar y recuperar el monto en tiempo y forma.

En segundo lugar, la preocupación se encuentra dirigida a reducir la visibilidad fiscal por temor a que miles de personas, ajenas a la AFIP, sepan lo que el contribuyente tiene. Muchos están “reacomodando” parte de sus activos blanqueados en vehículos legales que tienen sus propias declaraciones juradas –fideicomiso argentino–, o en alternativas donde la norma no exige presentarlas –fideicomiso extranjero con real desapoderamiento–. En definitiva, están decidiendo cuáles de sus activos blanqueados quieren que aparezcan en sus declaraciones juradas personales y cómo quieren que estén consolidados. En todos los casos, esto lo pueden realizar cumpliendo estrictamente con la normativa vigente.

Por otro lado, dado que el foco de atención está puesto en el costo, todos se preocupan por reducir el impacto impositivo futuro. El sistema tributario argentino contempla variadas formas para evitar impuestos, reducirlos o directamente diferirlos en el tiempo. Una correcta planificación financiera e impositiva es lo que permitirá evitar el camino más gravoso desde el punto de vista tributario.

Asimismo, en un mundo en el que todo se sabe o pronto se sabrá y donde la industria del juicio se agiganta, comienza a ser vital el uso de vehículos legales que permitan lograr que los activos estén a resguardo y protegidos del ataque de terceros. Muchas personas se están replanteando la cotitularidad de sus activos, al darse cuenta de que las acciones o problemas de sus hijos, padres o familiares pueden afectar a los bienes propios.

Por último, surge además otro tema que algunos ya han analizado y es el que se refiere a la estrategia sucesoria. No cabe duda de que las circunstancias expresadas en el párrafo anterior producen un cambio en la estrategia que hasta ahora elegía la mayoría de las personas cuando tenía su dinero “escondido” en el extranjero. A partir de ahora, el uso de fideicomisos comienza a popularizarse, ya que permiten de una forma muy flexible que lo propio continúe siendo “propio” hasta último momento, y a partir de ahí dejárselo a quien cada uno quiera, en los tiempos y formas que quiera.

En definitiva, quienes blanquean se focalizan en lo que llamamos la “estrategia post-Blanqueo”. El diseño e implementación de la misma conlleva una visión integral del tema y la coordinación de especialistas en finanzas, impuestos, legales y derecho de familia. Es decir que el asesoramiento integral pasa a ser la clave para lograr el éxito en las decisiones que se tomen.

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