La compañía siderúrgica, una de las nave insignia del grupo Techint, quiere ampliar su influencia “desde Alaska hasta Tierra del Fuego”. Cerró un acuerdo con Nippon Steel, la número dos mundial. El precio de la acción se multiplicó por seis desde el 2008 y los analistas creen que continuará en ascenso. La visión de su CEO, Daniel Novegil.
Escribe: Jorge Herrera y Pablo Wende – Fotos: Florencia Daniel
El sector siderúrgico mundial viene recuperándose del duro impacto de la crisis global, quizás más pronto de lo esperado, aunque el consumo continúa 10% debajo del pico registrado en 2008. Y en un contexto internacional donde la sobrecapacidad de producción china es una de las principales amenazas, Ternium apuesta –y tiene con qué- a consolidarse como uno de los grandes líderes del continente americano.
La siderúrgica que integra el grupo Techint (representa más del 35% de los ingresos del conglomerado), fundada en Argentina, consiguió una importante presencia en México, Argentina, Colombia y Guatemala. En cambio, se vio obligado a abandonar Venezuela, tras la decisión del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de expropiar Sidor, que era una de las “joyas” del holding. En los últimos 15 años, pasó de ser un productor local de productos planos y largos a convertirse en el principal productor siderúrgico integrado en Latinoamérica y uno de los líderes en este sector del continente.
Lo consiguió a través de la articulación de una estrategia de integración vertical (tiene desde minas de mineral hasta centros de servicios), lo que le permitió competir y progresar, en una muy competitiva y desafiante industria.
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