Escribe: José Luis Espert. Economista. Titular de Espert & Asociados
El Estado argentino recaudaba $ 70.000 millones de pesos en 2002 (22% del PBI) y luego de ocho años de “modelo productivo”, en 2010, lo hará por la impresionante cifra de casi $ 490.000 millones, o sea, $ 420.000 millones más. Se multiplicó por 6, o 500% de aumento.
Ese monto representa 32% del PBI (10% del PBI más que en 2002) que, corregido por un 33% que evaden, significa que los que pagan impuestos lo hacen por el equivalente al récord bicentenario de 48% del PBI, cifra similar al promedio de Europa, hoy en crisis en parte por su gastador Estado de Bienestar.
Sin duda que un país de ingresos medios como Argentina no puede sostener indefinidamente una presión impositiva sobre los que están en blanco de casi la mitad de su valor agregado. Además, si nunca se pagaron tantos impuestos como hoy en nuestra historia y encima hay déficit fiscal (3% del PBI en 2010), el gasto público también está en un nivel récord bicentenario.
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