En 1810 no había billetes ni bancos. La fragilidad financiera era el signo distintivo.
Escribe: Jorge Todesca – Ex Viceministro de Economía. Director de Finsoport Consultores Económicos

Jorge Todesca
En vísperas de la Revolución de Mayo de 1810 lo que hoy constituye la República Argentina, es decir excluidos los territorios de la Banda Oriental, Paraguay y el Alto Perú, albergaba alrededor de 139.000 habitantes.
Esta escasa población se distribuía en un extenso territorio en el que las operaciones comerciales se desarrollaban lentamente. El trayecto entre Buenos Aires y Jujuy, por ejemplo, demandaba 2.340 kilómetros que eran recorridos a razón de 33 kilómetros diarios, con lo que -incluidas las paradas- se tardaba alrededor de tres meses para cubrir esa distancia.
El interior era el centro de las actividades productivas, predominantemente agropecuarias y agroindustriales y Buenos Aires concentraba la actividad comercial.
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