18 de mayo.- Ya no se lo sigue con la histeria del 2001, cuando la evolución de este índice aparecía en la tapa de los diarios y marcaba el humor (o mejor dicho el malhumor) de buena parte de la población. Pero el riesgo país continúa siendo un indicador importante para la toma de decisiones. De esto puede dar fue el ministro de Economía, Amado Boudou, que se vio obligado a postergar la colocación de un bono por u$s 1.000 millones. El motivo fue, efectivamente, que el riesgo país superó los 700 puntos básicos. Significa que un título argentino rinde en promedio 7 puntos más que un bono similar de los Estados Unidos. Por lo tanto, la Argentina hoy debería pagar cerca de 12% para conseguir fondos frescos en los mercados, uno de los motivos principales que impulsó el lanzamiento del canje de deuda. ¿A cuánto debería bajar ese índice para que el país recupere acceso a los mercados después de una década? Un nivel aceptable sería alrededor de 550 puntos. Pero no será fácil remontar la cuesta, con un mercado internacional que sigue convulsionado por la debilidad de Europa. Pero no todo es culpa de afuera. También el gobierno se ocupó de mantener alta la desconfianza de los inversores, empezando por la manipulación del INDEC y siguiendo por la negativa a arreglar con el Club de París, hasta el duro enfrentamiento con los medios.



