El miedo a los fraudes es una de las principales contras a la hora de operar con el banco a través de Internet. Para autentificar la identidad de los usuarios y evitar fraudes existen tarjetas de coordenadas, llaveros y pendrives. Qué prefieren los clientes, según cada país.
Lograr una mayor seguridad y evitar fraudes es la clave para que el e-banking se consolide como la herramienta con mayor penetración en el mercado en el corto plazo. El cambio más profundo que se espera, para que esto se haga realidad se centra en que los clientes pasen de realizar sólo consultas sobre sus cuentas bancarias por Internet o teléfono celular, a realizar todas las transacciones que antes llevaban adelante por el cajero automático. El salto podría darse pronto, porque los estudios demuestran que Internet se ha tornado una parte integrante de la vida diaria. Independientemente del país donde viven, las personas se conectan todos los días a la red y uno de cada cuatro usuarios verifica su cuenta bancaria diariamente. El 66% de esos usuarios realiza una compra on line más de una vez por mes, lo que a la vez muestra la potencialidad del negocio.
“Para que realmente las cifras de usuarios del e-banking crezcan considerablemente hace falta una importante inversión de los bancos en infraestructura. Nuestros estudios muestran que a los clientes les interesa encontrar las soluciones más seguras para la banca y el comercio electrónico. Los usuarios confirman que se sentirían más seguros con un refuerzo de su identidad electrónica y que desearían más dispositivos de seguridad en general. Un alto porcentaje hasta pagaría por esas soluciones”, explicó Samuel Hourdin, director de Negocios para América Latina de la unidad IAM (Identity & Access Management) de Gemalto, una compañía dedicada a la seguridad digital, a Bank Magazine.
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