El actual contexto mundial es ideal para entrar y salir rápidamente de las posiciones en activos financieros. Una suba de 10% puede dar lugar a ventas y una caída de similar magnitud puede ser sinónimo de compra. Sepa por qué no es un momento ideal para mantener posiciones de largo plazo.
Escribe: Claudio Zuchovicki
Un amigo llamado Jorge siempre dice que invertir es como tener una novia: te interesa saber todo de ella, la evaluás en cada salida, querés conocer a la familia e intentás imaginar una vida juntos por décadas. Así deberías elegir una acción para invertir. Saber qué es por muchos años.
Hacer trading es como tener una cita con una desconocida buscando sexo, hablar de hijos y de futuro es estropear la situación. Cuando menos se habla mejor. Una vez que se ha conseguido lo que se buscaba, no tiene sentido continuar y si se comprende que no se va a conseguir, lo mejor es retirarse y buscar otra cita distinta. Así uno debe ser a la hora de especular. El exceso de información no es bueno. Usando el ejemplo, siento que vivimos una época de mercado en que los inversores buscan sexo y no compromiso.
Para demostrarlo les propongo hacer un viaje por las alternativas financieras que nos ofrece el mundo hoy.
Europa
Discuten cómo y quién debe ajustar. Los gobiernos emitieron deuda para solventar y rescatar bancos y empresas privadas. Algo así como nacionalizar deuda privada, además impulsaron una baja de impuestos para incentivar consumo y la suba del gasto público por asistencialismo o para reemplazar la inversión privada; en otras palabras, suba de deuda y suba del déficit, por más gasto y menos recaudación. Cóctel explosivo que se materializó con los ejemplos de Grecia, España, Irlanda, Portugal e Italia.
No les queda otra que reducir gastos, o subir impuestos, ideas recesivas que provocarán deflación de precios. O devaluar, con lo difícil que resulta por tratarse de una moneda que comparten más de una veintena de países.
Primera conclusión: No tendría euros, por si el camino es la devaluación, no tendría acciones europeas por si el camino es la deflación.
Estados Unidos
Ellos discuten el tiempo y la velocidad de la recuperación Si es lenta o muy lenta, pero recuperación al fin. Con mayor productividad, con alto desempleo y con activos financieros que ya recuperaron valor.
Queda ver entonces cuándo y cómo empezará una suba de tasas y retiros de algunos estímulos, falta mucho pero es el próximo paso. Súmele incertidumbre por los cambios en la regulación financiera y certidumbre de que el fondo de la crisis ya fue superado.
Segunda conclusión: Esto le pone un piso y un techo al mercado accionario. Si baja más de un 10% es una oportunidad de compra porque a las empresas les va mejor de lo que indican sus precios. Si sube más de un 10% los precios, será oportunidad de venta, porque nada justifica un escenario de euforia, la resuperación será lenta y con damnificados en el camino. Zona de trading: la ganancia está en la volatilidad, no en la tendencia. No tendría bonos del Tesoro americano, tengo más para perder que para ganar.
Argentina
Claramente, más que un problema de déficit o de números macro, tiene un problema de crédito, nadie quiere financiar un desajuste. Es increíble ver cómo Grecia, luego de todo lo que vivió y sus espantosos números macro, consiguió plata al 6,5%; España, con el mayor desempleo y descontento social de los países desarrollados, finalmente consiguió plata al 2,84% anual, y en Chile, luego de una de las catástrofes más grandes de la historia, su deuda rinde sólo un 5%. Argentina, con una deuda menor al 50% de su PBI, destacado hasta por Hillary Clinton, tiene bonos que rinden un 12% anual en dólares. Plata hay, no viene acá y como no veo cambios en las actitudes políticas no creo que venga por ahora. A lo mejor que podemos aspirar es a que no se siga yendo.
Claramente, la economía no es un problema sino su riesgo político, en ese marco hostil sostengo que estamos en zona de trading, cualquier baja es oportunidad de compra, las expectativas de cambios futuros favorables serán más fuertes que la capacidad de destrucción de hoy, pero tampoco está dado el marco para grandes valorizaciones, ya sea por contexto internacional o por desajustes locales.
Los bonos en dólares de corto plazo siguen siendo una opción, pero sólo para cobrar cupones, no por suba de precios, y las acciones de a poco se convierten en un refugio contra la inflación y la devaluación. Pero ojo, sólo algunas empresas que pueden trasladar a precios la suba de costos.
Tercera conclusión: No veo ni crisis ni euforia, por lo tanto sería cobrador de renta, de bonos cortos en dólares, como el Bonar5 o el Boden13. Acciones de empresas que puedan trasladar al mercado interno la suba de costos.
Fuera de los bonos y de algunas acciones, creo que el ganador en estos meses serán primero la inflación (adelante consumo), segundo el dólar, tercero la tasa en pesos.
¡¡¡Suerte!!!



