Nosotros les prestamos a las empresas y puedo decir que es muy buen negocio.

Juan Carlos Fábregas en su nuevo despacho.
Juan Carlos Fábregas en su nuevo despacho.
El flamante titular de la entidad aseguró que la demanda de préstamos por parte de las empresas es alta, pero sólo si las tasas son atractivas. Habrá nuevos recursos para las pymes y se viene el lanzamiento de una innovadora línea de créditos hipotecarios. Además, defendió el rol del BNA como financiador del sector público.
Aunque asegura que su gestión será una continuidad de la que desarrolló Mercedes Marcó del Pont, el nuevo titular del Banco Nación, Juan Carlos Fábrega, comenzará con algunos cambios, el más visible es en el despacho presidencial. Allí instalará un retrato del ex presidente argentino y fundador de la institución Carlos Pellegrini. “Soy un histórico de este banco, no podía dejar de
tenerlo a Pellegrini cerca.”
Después de un verdadero récord de 41 años en la entidad, recién ahora llegó a la presidencia del Nación, pero lo concreto es que hace tiempo ya manejaba el día a día. Y aunque asegura que sus tres nietos son su gran amor, aflora un sentimiento parecido cuando le toca hablar del banco. A tal punto se le nota que al hablar del desempeño de los últimos años de la institución resalta las “hermosas ganancias” obtenidas.

El presidente del Banco Nación, con Pablo Wende, de Bank Magazine, cuenta los futuros planes de la institución.
En el primer reportaje concedido a un medio desde su nombramiento
a mediados de febrero, Fábrega adelantó a Bank Magazine que el banco renovará la línea para pymes, ya que se colocaron los $ 5.000 millones previstos originariamente, y también que habrá una ofensiva con préstamos hipotecarios. Defiende, además, que la entidad financie al sector público.
En el discurso al asumir la presidencia del Banco remarcó la vocación de la entidad para prestarle a la producción.
¿Cuáles son las cifras, concretamente?
Lo que se hizo en los últimos años, y en especial en los últimos dos, en coincidencia con la gestión de Mercedes Marcó del Pont (ex presidenta del BNA y ahora titular del BCRA), fue darle mucho impulso al financiamiento al sector productivo. Comprobamos que cuando hay un producto atractivo la demanda aparece, no es cierto que las empresas no quieren crédito. Y le doy un dato: en los últimos 18 meses otorgamos 28.000 créditos por un total de $ 4.800 millones, considerando sólo a las pymes y a medianas empresas.
¿Qué tipo de créditos son?
Hay de todo un poco. Desde capital de trabajo hasta prefinanciación de exportaciones, pasando por líneas para facilitar la inversión. También aparece el crédito a las familias. Y un dato no menor es que muchos empresarios optan por financiarse a través de préstamos personales. Son un poco más caros, pero a la vez más fáciles de conseguir. Son líneas, obviamente, de menores montos, hasta 50.000 pesos.
¿Cuál pretende que sea el rol del Banco Nación durante su gestión?
Tenemos que ser claramente los que marquemos el rumbo para el resto del mercado. Aquellas compañías que busquen crédito, tienen que saber que cuentan con las líneas de nuestra entidad para comparar. Calculamos que este mes agotaremos los 5.000 millones de la denominada “línea 400”, que consiste en créditos a pymes con tasa fija a cinco años al 14%. Pero como en marzo completamos el cupo de lo que habíamos dispuesto inicialmente, vamos a relanzarla en las mismas condiciones y con un monto similar. Estamos colocando a un ritmo de 60 o 70 millones de pesos por semana. Por eso me gusta enfatizar que no es cierto que las compañías no busquen financiarse, sólo hay que ofrecer el producto adecuado.
Nueva línea hipotecaria
¿Qué pasa con otros productos en los que el banco tuvo un fuerte rol, pero en los que perdió protagonismo, como es el caso de los créditos hipotecarios?
Estamos trabajando para anunciar una línea muy atractiva para compra de vivienda, porque entendemos que el crédito hipotecario genera un rol virtuoso de actividad, empleo y además satisfacción para la gente que puede acceder a comprarse su primera vivienda. Hay que tener en cuenta que con el Plan Inquilinos, que en su momento recibió muchas críticas, colocamos 20.000 créditos por 3.200 millones de pesos. Y el dato más interesante es que la mora de esta línea es menor a 1%. Esto demuestra que la gente tiene trabajo y que el salario le alcanzó para pagar la cuota mensual.

Fábregas reemplazó a Mercedes Marcó del Pont, que pasó a ocupar la presidencia del Banco Central.
¿Ya tienen definidas las condiciones de este nuevo crédito para la vivienda?
Estamos en plena elaboración, aún faltan algunos detalles. Sí le puedo adelantar que la tasa será muy atractiva para que la gente pueda acceder. Tendrá un componente fijo en los primeros años y luego variable. Los plazos también estarán acordes a lo que requiere este tipo de producto.
Tras un año flojo en materia de financiamiento como fue el 2009, ¿qué espera del 2010?
Nosotros mantuvimos un buen ritmo y nuestro stock de crédito al sector privado subió 20%, contra un 10% promedio del sistema. Esto significa que algunos bancos privados directamente no aumentaron sus préstamos en forma neta a lo largo del año pasado. Como esperamos que sea un buen año para la economía y que crezca la actividad económica, también nuestra expectativa es colocar más. No vemos, por otra parte, que las tasas vayan a incrementar de manera significativa.
Una de las principales críticas que recibe el Banco Nación es que se transformó en un gran financiador de las necesidades del sector público. ¿Qué opina?
Es cierto que le prestamos al Tesoro. El stock actual llega a los 15.300 millones y sólo el año pasado dimos más de 7.000 millones. Pero no tiene sentido analizar estas cifras o criticarlas si no se dice al mismo tiempo que los depósitos del Estado en el Banco Nación llegan a 38.252 millones. Me gustaría tener algún cliente al que le presto por el equivalente a 30% de sus depósitos en el banco. No le veo ningún problema a que el Estado pueda financiar parte de sus necesidades a través de la entidad, porque por otra parte es uno de los principales depositantes.
Otro dato que usted presenta con orgullo está vinculado con las ganancias del Nación, ¿cuál fue la evolución de los últimos años?
Entre 2001 y 2003, el Banco había sufrido una pérdida de $ 700 millones. A partir de 2004 hasta ahora, se consiguieron hermosos resultados y con morosidad en baja. Ganamos 3.500 millones de pesos y la mora bajó de más de 30% a sólo 1,27%, menos que el promedio del sistema. Además, pagamos orgullosamente impuesto a las ganancias todos los años. Desde el 2003 pasamos de tener un 14% del mercado crediticio al sector privado a nada menos que el 22%.
Otra cuestión que pesa sobre el Banco es que se lo ve como una entidad muy burocrática y con una estructura muy antigua, ¿están haciendo algo para modificar esa imagen?
En los últimos cuatro años modernizamos nada menos que 411 sucursales. Y hoy el Banco trabaja con tecnología de punta. Tenga en cuenta que procesamos 40 millones de transacciones por mes. El 1º de abril estamos inaugurando un centro paralelo de procesamiento, que apunta a darles total seguridad a las operaciones que se realizan diariamente y a proteger la información crítica ante cualquier falla que pueda producirse en el sistema.



