Llegó a la Argentina el asesor de bolsillo


Surgen novedosos cursos para profundizar conocimientos en el mercado financiero y convertirse en intermediario bursátil.

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A la par del deterioro económico y laboral, surgen cada vez más problemas para aquellos que tienen que pagar sus deudas. Las dificultades se manifiestan no sólo en el incremento de los atrasos en los préstamos bancarios, sino tambiénen estudios y estadísticas que reflejan bolsillos más flacos y cautelosos. Ante este escenario, el ajuste empieza por los compromisos asumidos.

La poca credibilidad en las grandes instituciones que dejó la crisis internacional, y el interés de los inversores de tener un asesor personal que conozca en profundidad sus deseos y necesidades, impulsaron la creación de una figura que comienza a ser cada vez más demandada en la Argentina. Se trata del “asesor financiero independiente”, un título al que acceden ejecutivos que pretenden iniciar su actividad de forma particular para administrar patrimonios de terceros o quienes quieren profesionalizarse para aspirar a puestos específicos dentro de empresas.

En otros países, con mercados de capitales más sofisticados y desarrollados, la figura del asesor en finanzas está instalada. Por ejemplo, el Instituto Español de Analistas Financieros ya entrega certificados para desarrollar la actividad con egresados insertos en compañías de seguros o en la Bolsa, entre otros sectores.

Nicolás Pérsico, coordinador técnico del IAEF.

Nicolás Pérsico, coordinador técnico del IAEF.

Modelo español

De hecho, en la Argentina, uno de los cursos que comenzaron a ofrecerse está basado en el modelo español y ese instituto de finanzas es el que entrega los certificados a los egresados. Es el curso de Asesor Financiero Certificado, que en Buenos Aires organiza el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) y que patrocina el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC).

“El año pasado se lanzó una prueba piloto y este año se inició con todo el impulso. El curso se respeta en lo básico, pero se adapta a las características del mercado local en cuanto a regulaciones o al régimen fiscal doméstico”, explicó a Bank Magazine Nicolás Pérsico, coordinador técnico del IAEF. Y agregó: “Lo pensamos para profundizar la experiencia que tenían profesionales o ejecutivos que ya desarrollaban actividades de asesoría financiera. Hay muchas personas que provienen de la consultoría a pymes, gestores, asesores y ejecutivos que quieren especializarse en otras áreas y notaron que requieren una sólida formación para el asesoramiento financiero, pero quizás las instituciones tradicionales no estaban brindándola para ese perfil”.

Para hacer este curso no hace falta tener título de grado ni experiencia, aunque cualquier bagaje previo es preferible. El programa combina 40 clases presenciales de dos horas cada una, con la utilización de una plataforma virtual que permite a los alumnos una continua autoevaluación, la posibilidad de consultar dudas por email y de acceder a material de lectura. Consiste en dos clases semanales, fuera del horario laboral, durante cinco meses de cursado.

“Además de ser útil para ofrecer los servicios de forma particular, hoy en el mundo, si se quiere ocupar algún puesto específico, es casi un prerrequisito tener un certificado de este tipo”, señaló Pérsico, que aclaró que se anotaron 20 alumnos con perfil heterogéneo, tanto en cuanto a edades como a género y a procedencia.

Algo similar sucede en el curso que ofrece Invertir On Line (IOL): el de Asesor Financiero Independiente. En este caso, el grupo está conformado por mayoría de hombres de entre 25 y 40 años. “Igualmente en este curso en particular se observa más participación femenina. Mientras en otras capacitaciones se llega apenas al 10% de mujeres en el total de alumnos, en el de Asesor Financiero supera el 20%”, explicó Víctor Poma, coordinador del programa.

Productor bursátil

En este caso, tomarlo tiene además otro beneficio. No cualquier persona que quiera actuar como un intermediario formal en el mercado de capitales puede hacerlo. Como IOL es una sociedad de Bolsa, les permite a los asistentes al curso asociarse mediante la figura jurídica de productor bursátil y de esa forma, los habilita para manejar el patrimonio de sus clientes. “Este es en realidad el gran punto por el que se interesan los ejecutivos que se inscriben. El vínculo que se genera entre alguien que quiere asesorar a individuos a través de una sociedad de Bolsa, el intermediador formal”, aseguró Poma. a través de esa alianza entre los nuevos asesores e IOL, los clientes tienen la posibilidad de acceder a su cartera de inversiones las 24 horas a través de la web. Es decir que el inversor delega algunas funciones al asesor pero mantiene la titularidad de la cuenta. También en estos cursos se incorporaron personas con diferente nivel de experiencia y capacitación.

Texto: Florencia Lendoiro

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